lunes, 1 de noviembre de 2021

Entrevista a Santipérez / Reseña comic : El Taxidermista y otras histerias macabras / Isla de Nabumbu

Santipérez (Santiago Pérez) es un guionista y dibujante que siempre vuelve, como aquellas clásicas películas de sagas de terror que cada cierto tiempo aparecían con una nueva entrega. No importa el paso del tiempo, cuando piensas que no volverás a ver algo de su autoría publicado, aparece para nuestro regocijo un nuevo recopilatorio de historietas de terror y suspense, su género predilecto, así, de repente, como los buenos sustos en las películas de terror.

De la mano de la pequeña editorial Isla de Nabumbu llega El Taxidermista y otras histerias macabras, el recopilatorio de sus historias cortas de terror. De hecho las historias contenidas en este tomo se publicaron en los noventa en la última etapa de la revista Creepy, antes de que esta pasará a mejor vida. Injustamente estas historias potentes, curiosas y primitivas no tuvieron un álbum recopilatorio por parte de Toutain, pero más de 30 años después se ha hecho justicia.

 
Y aquí está: El Taxidermista y otras histerias macabras, 84 páginas de puro terror comiquero en las que el autor ya demostraba su gran valía en estos primeros relatos cortos. En este tomo nos encontraremos desde sus primeros trabajos con tan solo quince años hasta su primeras publicaciones profesionales cuando rondaba los veinte y podríamos decir que entonces era joven, pero no inexperto. Son historias cortas con guiones clásicos, más con el paso del tiempo, pero su arte ya desprendía vigor y fuerza, sus viñetas con perspectivas trabajadas y sorprendentes, sus dibujos que respiraban a veces un aire a lo Bernie Wrightson, pero con el tiempo asumiendo un nivel y personalidad propia que ha ido aumentando y evolucionando.

Santipérez puede dedicar horas a una sola página hasta que no la siente perfecta. Aquí encontramos esa semilla que ya llamó la atención a los lectores de la revista Creepy en los noventa. El tomo incluye una introducción en que se narra la trayectoria de Santipérez y al final del libro se muestran bocetos y comentarios del propio dibujante narrando el contexto y la idea de las historietas incluidas. Este documento final resulta interesante pues descubrimos historias temibles como la que hay detrás de “accidente doméstico”, o nos deja la curiosidad por saber cómo sería la obra al óleo que el joven Santipérez presentó como un trabajo de instituto y que provocó que los profesores se preocuparan por su ambiente familiar o su salud mental, como cuenta entre bromas. Este recopilatorio es un buen viaje al pasado, a aquellos cómics de terror tipo Creepy que muchos devoraban con entusiasmo. Y sí no estabas allí en aquella época, ahora puedes descubrir a este autor en sus inicios.  Una buena edición en tapa dura de Isla de Nabumbu.

 Santipérez empezó muy joven su carrera en el mundo de las viñetas, allá por los noventa, y siempre de forma autodidacta. Sus primeros trabajos se publicaron en la segunda etapa de la edición española de la revista Creepy. Sus historias ya destacaban por esa atmósfera lúgubre y malsana que te envolvía al leerlas dejando huella en aquellos lectores. Luego desapareció del panorama comiquero durante más de 20 años. El autor se dedicó a la publicidad, colaboró en revistas como CNR e Integral (Grupo Zeta), National Geographic-Historia (RBA)… Hasta trabajó en el mundo del gambling. Pero afortunadamente alguien gritó tres veces su nombre frente a un espejo y volvió en 2011. Sus nuevas historias aparecen muy esporádicamente en una de las pocas revistas de terror de calidad activas, Cthulhu, de Diábolo Ediciones. Cuando hubo suficientes se recopilaron en el año 2013 en el álbum Various Horror Visions. ¡Absolutamente recomendable! Luego tuvimos que esperar hasta 2019 para volver a tener un recopilatorio, esta vez con material inédito y en el que descubrimos que el autor cada vez se supera a sí mismo. Estamos hablando de Diablo House publicado por Norma Editorial, con guiones de Ted Adams.

Los citados recopilatorios y dos portadas de Santipérez para Road of the dead de IDW

ENTREVISTA A 

SANTIPÉREZ

-¿Qué se encontrarán los lectores en el cómic El Taxidermista y otras histerias macabras?
Lo primero, cuando lo tengamos en las manos, vamos a ver un libro muy bien confeccionado, de un tamaño ni grande ni pequeño, muy manejable, tapa dura con encuadernación de cosido y un papel satinado de 150g que hace que brille la impresión lo justo, vamos, un lujo.
Dentro, once histerias cortas, dos de ellas a todo color, presentación y bio a cargo de Javier Alcázar, algunas notas y apuntes de mi puño y letra, a modo de índice, sobre cada una de las historias, y entremedias algunos bocetos y notas.
Los veteranos que vivieron la época de los kioscos van a disfrutar de aquellas historias en un solo volumen con una calidad de impresión acorde a nuestros tiempos… Y los de generaciones posteriores que descubrieron mis historias en Cthulhu después de 20 años de descanso, van a poder reabrir el caso y ver los antecedentes olvidados de un peligrosísimo psicópata armado con un lápiz.

-El tomo Various Horror Visions del año 2013 recopila las historias previamente publicadas en la revista Cthulhu, pero incluiste la historia “Jack el moroso” publicada en la revista Creepy. Esta historieta la remasterizaste, incluso cambiando algún contenido de las viñetas para mejorarla. ¿En estas has realizado algo similar?
En absoluto, todas las páginas están escaneadas de los originales, solamente con los retoques de reimpresión necesarios (donde Antonio Moreno, el diseñador de Isla de Nabumbu, puso su destreza); únicamente en “Accidente doméstico” hay algunos retoques en el dibujo, pero os aseguro que eran inevitables. Respecto a “Jack el moroso”, en este álbum vamos a encontrar la historia tal cual salió en su momento, únicamente una necesaria corrección y rotulación de textos, nada más. En un principio yo ni siquiera contaba con estas páginas para incluirlas en el libro, pero Javier Alcázar, el culpable de todo esto, me dijo que tendría que estar todo el material de esos años, aunque en su momento saliera en el tomo Various Horror Visions (gentilmente Lorenzo Pascual de Diábolo ediciones nos dio su bendición). Me alegra haberla incluido, porque en esta narración, pese a tener ya algunos años, encontramos un trasfondo que podría ubicarse en nuestra actualidad, no hay ninguna pista sobre la raza, religión o condición sexual de Jack… era aficionado a leer cómics de EC, eso sí, pero yo descartaría esta apreciación, y lo que mueve a estos paletos a hacer lo que hacen con Jack es un misterio que dejo a la imaginación del lector. El principal motivo parece ser una deuda, de ahí el título, pero el odio de estos energúmenos hacia Jack hace pensar en otras ocultas razones. 


Jack el moroso ya fue retocada en su anterior edición.  En el tomo “El Taxidermista...” se ha retocado alguna que otra historia como Merrie Melodies ( Arriba versión Creepy)

- Cuéntanos un poco el proceso de la impactante portada de esta recopilación. ¿No temes que al ser algo repulsiva, lo sea para algún comprador ocasional que no esté muy decidido a adentrarse en el cómic de terror?
La idea principal, y cómo no, era representar a una de las histerias más importantes del libro, “El taxidermista”. Cuando fue la ganadora del concurso de la editorial de Toutain, se hizo un recopilatorio con los finalistas, dividida por un lado como Zona84 y por otro como TOTEMToutain me encargó la ilustración para la portada. Así que para este álbum quise hacer la nueva versión intentando superar lo macabro de la primera. Es una portada donde he querido dejar aparte una composición retorcida y centrarme en el mensaje de una manera cruda y fría. En ella aparece el taxidermista, igual que en la primera versión, cosiendo con una mano la piel de un cadáver para contener el relleno mientras que con la otra sujeta la cabeza de la mujer como si estuviera tapizando un sofá. Puede que cause un poco de repulsión si la persona que ve la ilustración no conoce la historia, aunque con el título queda bastante claro, pero aunque la mujer pueda parecer que vive por la forzada expresión, se trata de un cuerpo inerte y nuestro protagonista con la mejor de las intenciones lo prepara para que esté entre la familia durante algunos años más.
Ya sé que no descubro nada nuevo, pero hay que recordar que una portada no solo tiene que contar una historia sino que tiene que provocarnos para querer saber más de esta.
Ya que todas las páginas del álbum están entintadas o coloreadas con acuarelas o gouache, quise darle a la portada el mismo tratamiento al igual que hice con la portada de 1990 dejando de lado la ilustración digital.



La portada original en Zona 84 y la nueva versión

-¿El tomo incluye alguna historia inédita?
Sí, hay algunas páginas anteriores a las que se publicaron en Creepy y que fueron premiadas en algunos concursos. Javier Alcázar, mi editor, me insistió mucho en que ese material debía ver la luz. Estas histerias son “Migas”, ejercicio personal, y “Accidente Laboral” y ”Puppet ”, premiadas en concursos.

- ¿Cuál es tu historia favorita?
Ninguna me gusta, son todas horribles…
No, en serio, todas son diferentes en cuanto a lo que cuentan y cómo se cuentan y lo mismo si nos fijamos en el estilo gráfico, así que no podría decirte.
Quizá a las primeras les tenga un cariño especial por lo de ingenuo de sus guiones pero cada historia tiene su propia identidad.

 - Estas historias aparecieron en la revista Creepy en los noventa, ¿qué recuerdos tienes de su editor Josep Toutain? ¿Cómo era trabajar con él?
Mi relación con Toutain no empezó con buen pie… El primer intento de acercarme a la editorial fue a través del concurso anual y tuve la mala experiencia de ser descalificado la primera vez que participé, sin saber el motivo. De esto me enteré un año después cuando gané el concurso con “El taxidermista”.  Toutain me llamó para comunicarme la buena noticia y para disculparse por la descalificación un año antes con “Amigos hasta la muerte”. Me dijo que me descalificaron porque creían que había plagiado a Bernie Wrightson, y se equivocaron.
Esta fue la primera vez que hablé con Toutain, pero pese a este pequeño malentendido, mi relación con Toutain fue normal. Sí que recuerdo que hablaba por los codos y cada vez que me llamaba me tenía al teléfono una hora (yo escuchando)…  Todo el tiempo que pasábamos al teléfono él trataba de insuflarme inspiración para crear historias.

Estos son los números 1,2, 11,16 y 17 donde aparecieron por primera vez las historietas de Santipérez incluidas en el tomo.

-¿Y de aquella época en general? ¿Sabías si tu trabajo gustaba? ¿Alguna curiosidad o anécdota?
En aquella época no había manera de estar comunicado con nadie así que no tenía ni idea. Tan solo familia y amigos podían opinar sobre lo que hacía. Había incluso gente de mi entorno que no le daba valor a aquello y quisieron ayudarme buscándome trabajo de repartidor de piezas por talleres mecánicos o cosas así… por mi bien, claro. ¡Todo un clásico en esta profesión!
Sí que pude leer alguna carta enviada a la editorial pidiendo más material “del Santi Pérez” dándome cuenta de que había vida extraterrestre ahí afuera que admiraba lo que estaba haciendo.

 
Según un correo de la época en 1990 se imprimian 20.000 ejemplares de la revista Creepy. En la primera distribución se vendía un 50 % . El resto a través  de redistribución, venta por correo, exportaciones..

-¿Conociste a otros autores como Raf en Creepy?
No pude conocer a nadie… mi aislamiento en esos años era total.
Fue al cabo de muchos años después cuando pude conocer a varios de los compañeros de aquella etapa, con los que hablo de vez en cuando y que me alentaron para volver al cómic.

-La historia “El Taxidermista” que da título a este cómic fue premiada en su día en el concurso que se solía realizar anualmente en las publicaciones de Toutain para encontrar y animar a los nuevos valores. ¿El premio era solo publicarla? ¿Y qué pasó en este concurso la primera vez que te presentaste?
Aparte de la publicación también había un premio económico pero no recuerdo bien la cantidad… creo que alrededor de los 300€ (en pesetas de la época), pero vamos, cualquier premio económico se lo quedaban mis padres. Malos tiempos.
Pues lo que te decía, la primera vez que participé, con “Amigos hasta la muerte”, me devolvieron los originales por correo sin ninguna explicación. Y al año siguiente, al ganar con “El taxidermista”, el propio Toutain se disculpó y me los pidió de nuevo para publicarlos.


-En El Taxidermista y otras histerias macabras podemos disfrutar de tus primeros trabajos, pero una cosa es segura, tus influencias gráficas de Bernie Wrightson, Richard Corben, Mark Schultz, han ido evolucionando. Según tengo entendido, el próximo año tendremos otro recopilatorio en el que podremos apreciar todo esto. ¿Puedes avanzar algo?
Sí, claro, me encantaban todos aquellos autores e influían en mi manera de trabajar, pero eso nos pasaba a todos los novatos que caímos en las garras de Toutain.
Es un proceso natural cuando estás empezando. Luego ya emprendes tu propio camino y sin darte cuenta vas dejando atrás todas estas influencias y brota tu estilo.
Sí, ya estoy trabajando en otro álbum para Diábolo, Various Horror Visions II, que recopilará algunas historias de Cthulhu pero además contará con algunas nuevas inéditas, de las que puedo adelantar que una de ellas estará compuesta de 26 páginas, no coloreadas sino pintadas, en las que me estoy dejando las retinas y el coprocesador matemático del cerebro, calculando sombras, luces e iluminaciones globales,  y otra más relajada en cuanto a dibujo pero que narrativamente podría ser muy interesante. También habrá extras como en el álbum anterior, siguiendo la línea del primer recopilatorio.




- Entre estas historias de El Taxidermista… y tu reenganche al cómic pasó mucho tiempo. ¿Cómo fue este retorno? ¿Cuál es tu método de trabajo?
Tras aquella época, estuve alrededor de 20 años bajo la sombra de grandes techos dedicado a otro tipo de trabajos gráficos, entre Ulano y fotolitos, aprendiendo Aldus freehand y photoshop 0,1 entre lentos Macintosh. Fue tras este tiempo cuando por nostalgia y por buscar un hobbie que me sacara del hastío comencé a dibujar la historieta “Carne seca” y subir el proceso a mi blog Celda 224. Enseguida antiguos apadrinados de Toutain, sobre todo Javi Santonja, lo vieron y me pusieron en contacto con Manuel Mota y Álex Ogalla quienes me abrieron las puertas para publicar en Cthulhu. A partir de entonces, y no con la continuidad que quisiera, no he dejado de publicar.

- ¿Qué opinas del trabajo que está realizando Diábolo Ediciones con la recuperación de la mítica revista de terror de los años cincuenta Tales from the crypt?
Pues una maravilla y que ya era hora!
Creo que ha habido intentos anteriormente de publicar este material pero algo desafortunados, ya sea por su tamaño o por su calidad de impresión.  Así que encantado de que Diábolo se haya lanzado con este proyecto. Los amantes del terror deberíamos tener estos libros en el salón de casa, bien visibles, para presumir de freakys cultos y así ganarnos el respeto de amigos y familiares.

- Los fans del terror amaban y disfrutaban la revista Creepy de Toutain Editor, ¿crees que ya no hay lugar para una revista de cómic de estas características?
Es algo complicado, aunque tienen su público. Si hoy en día se siguen publicando algunas, como nuestra apreciada CTHULHU, es por pasión y amor, tanto por parte de los editores como por parte de los artistas que colaboran por una retribución minimísima dado las ajustadas ventas.



Portadas del autor para posiblemente la mejor revista de cómics de terror actual

-¿Cómo fue tu experiencia como creador de fondos en la serie de animación Memorias de Idhún basada en los libros de Laura Gallego?
Aparte de dibujar cómics hago otras muchas cosas profesionalmente que ocupan la mayor parte de mi tiempo, sobre todo en medio audiovisual (storyboards y presentaciones para eventos). 




Diferentes viñetas para storyboard  para eventos con la finalidad de visualizar y entender mejor la acción. En este caso son para la agencia Tango.

También la animación es otra de mis pasiones. El proyecto de Memorias de Idhún me pareció muy interesante y me enrolé sin pensármelo dos veces.
El contacto se produjo por casualidad, en un desayuno con el grupo de amigos con los que solía quedar para hacer descensos en longboard, empezamos a hablar de temas laborales
y comentando una y otra cosa resultó que Naiara, la pareja de David, uno de mis colegas, era Production Manager y estaba metida en el mundo de la animación, fue Naiara la que me recomendó y me presentó al equipo de Vitoria, les hice unos bocetos y algunas pruebas y me subí al tren. Fue un año y medio en el que trabajamos muy intensamente y lo pasamos muy bien (y a veces no tanto). Mi labor fue la de crear y diseñar backgrounds de referencia formando equipo con dos colaboradores de la propia CTHULHU, Juan Aguilera y Juan Serrano. A parte de los KBG que yo mismo pintaba, y tras las instrucciones de nuestra directora, me encargaba de distribuir los dibujos con su color key al equipo.



-Eres un asiduo del Festival de Cine Fantástico de Sitges. ¿Pero no crees que ha perdido parte de su encanto? Se ha masificado, ya no hay exposiciones, ni calles decoradas, aunque sí una buena oferta de películas que a todas luces es insuficiente, ya que las entradas se agotan a la hora.
Es cierto que hace algunos años se hacían muchas más actividades al aire libre o en carpas, e ibas paseando y te encontrabas actividades por toda la ciudad. Yo personalmente echo de menos cosas como el Brigadoon plantado en todo el medio o el Anima’t a la fresca… bueno, tendrán sus motivos. La verdad es que con la pandemia, estos dos últimos años no he podido asistir, y la información que tengo sobre la organización no la tengo actualizada. De todos modos es una alegría verse allí y disfrutar del festival y de la ciudad. Tengo muy buen recuerdo de cuando se presentó el VHV allí, en la carpa de la Fnac, con Jordi Ojeda, en la que estuvo presente este entrevistador del Rincón de Taradete, y sobre todo la amable atención por parte de Ángel Sala, director del festival.

- ¿Cuáles son tus próximos trabajos o proyectos?
 Como ya te comentaba lo más inminente será el álbum Various Horror Visions II que es el proyecto en el que estoy volcado ahora. 

Entrevista realizada en octubre 2021

Tapa Dura / 84 págs. 28x20,5 Color y b/n 
Isla de Nabumbu
PVP: 20,00€
 

domingo, 24 de octubre de 2021

Crítica teatral: Fama el musical /Remenber my name / teatre Apolo Barcelona


  

Fama la película dirigida por Alan Parker se estrenó en 1980 y dos años después se convertía en una de las series de televisión más populares de la época, dejando un grato recuerdo a miles de espectadores y plantando a no pocos jóvenes la semilla de la danza y las artes escénicas en aquella década. Poco después de finalizar la serie, se estrenaba en 1988 la primera versión teatral en Miami y después por otras partes del mundo. En España se estrenó el montaje teatral de Fama en catalán en 2006 en el teatro Tívoli bajo la dirección de Ramón Ribalta y coreografía, ya por entonces, de Coco Comin. Más tarde se adaptó al castellano, realizando una gira por toda España y volviendo a recabar en Barcelona en 2009 en el teatro Apolo. Ahora doce años después, en el renovado teatro Apolo, brilla nuevamente Fama el musical.

Bajo la dramaturgia de José Fernández, la dirección artística de la incombustible Coco Comin y la dirección musical de Pablo Salinas, Fama el musical ha vuelto con nuevos bríos y renovado no solo en la adaptación del texto original sino también en la parte musical.

La historia es de sobras conocida: un grupo de jóvenes estudiantes va a iniciar su estancia en la High School for the Perfoming Arts en Nueva York. Se quieren formar en distintas disciplinas artísticas como danza, música y actuación, pero esto no será algo fácil. Un camino plagado de alegrías, frustraciones, romances y lucha, porque claro, la fama cuesta y ahí es donde van a empezar a pagar… ¡con sudor!.



Fama el musical nos invita a un viaje nostálgico al pasado para aquellos que vivimos el fenómeno televisivo ochentero, ya desde que se levanta el telón y nuestra mirada se posa en el clásico rótulo con el nombre School of Arts, además de encontrarnos en él algo desvencijado hall de la escuela. En este escenario se desarrolla toda la acción, aunque de forma muy rápida y simple nos podremos encontrar tanto en la zona de taquillas, como en la clase de danza, de literatura o incluso en una estación de metro… Fama es también un espectáculo disfrutable para las nuevas generaciones, pues su música es inmortal y universales las pequeñas historias que narra de superación personal.

La función ya te conquista con la larga pieza de apertura que se desplega ante nuestros ojos y en la que los estudiantes protagonistas y el cuerpo de baile se van presentando, empastando sus voces, formando un coro sensual, hasta que llega la explosión de ritmo, que son las clases y el quehacer de esa nueva vida en el centro. “Por favor” y “ser fuerte y luchar” son temas muy potentes y emocionantes que dejan el pabellón alto, no solo por las letras de la canción, si no por las dinámicas coreografías.

Muy rápidamente estaremos sumergidos en los ochenta por la cuidada escenografía y los continuos números musicales con canciones estilo soul, rock, funk y pop interpretadas en solitario, en pareja o en grupo que se entrelazan con las historias de los protagonistas. El reparto es muy coral destacando Dianne Jacobs que interpreta a la tímida Serena con esa dulzura melódica a lo Disney en sus temas y Clara Peteiro como la pasional latina Carmen, dos voces que conquistan por su poderío, aparte de sus interpretaciones. Dídac Flores ( también además en la dirección instrumental en escena)  y Alexandre Arts tampoco se quedan atrás creando magia cuando cantan en solitario o acompañando a otras actrices en los temas más románticos. No podemos olvidar al bufón de la clase, Pablo Raya, que se lleva de calle la parte humorística de la función junto a Andrea Malagón, con buenas dotes para la comedia y que lanza un buen discurso sobre lo que es ser bailarina. No lo tienen fácil pues todos ellos tendrán que dominar, además, diferentes técnicas de danza.


En este mundo académico también están los cuatro profesores con interpretaciones algo más caricaturescas de Bernat Mestre y Miquel Malirach, una entrañable profesora de danza que es Meritxell Valencia y la severa directora del colegio y profesora de literatura, interpretada por Betty Akna, aunque eso sí, por favor, sus tortas tendrían que ser más contundentes. Ellas dos tienen un buen dueto – combate.

Raudel Raúl interpreta al recordado Leroy Johnson (Eugene Anthony Ray) de la película y posterior serie de televisión, aunque hay que decir que en la obra teatral tanto los personajes y sus nombres son diferentes, puesto que no son los mismos exactamente, con este, especialmente, lo lógico hubiera sido mantener el nombre original. Raúl está claro que destaca físicamente y esto es seguramente lo que buscaban para crear esa sensación de fuera de lugar en la historia, puede que esté algo menos creíble a nivel de interpretación o canto, pero sus escenas en la clase de danza clásica o junto a la grácil Morena Visci, son divertidas debido al contraste de su cuerpo y su estilo de baile más urbano y vigoroso.

Y por encima de todo y de todos, el potente tema principal de Fama, abriéndose paso a través de la consabida frase lapidaria y que es como una bala de sentimientos que te llega al corazón y te hace vibrar en la butaca. Muy correcto que tarde en llegar en la función, dejando caer acordes aislados aquí y allá, hasta que estalla con su nuevo poderío conquistandote el número en cuestión con su lograda coreografía y una genial Clara Peteiro. ¡Menudo subidón! 

Fama nos cuenta diversas historias vitales aunque ya de sobras conocidas y tratadas, desde la actriz que quiere conseguir el éxito rápidamente, las drogas, obsesiones por triunfar, el inadaptado que intenta reformarse, la chica tímida que se va destapando, el enamoramiento… Más que por las propias historias en sí, el musical te conquista por el carrusel de números musicales en directo con piano, saxo, batería y demás,  tocados por algunos de los propios actores; las diversas y variadas coreografías del cuerpo de baile con acrobacias, que además intervienen vocalmente en los coros y hasta se marcan todos un gran número de claqué. Y es que estamos ante un buen musical con un elenco de treinta y dos actores, bailarines entregados y músicos. No hay que olvidar que muchos de estos bailarines son covers de los actores principales. Fama el musical te alegrará sin duda, incluso puede que se te escape alguna lagrimilla de emoción, y es que... ¿quieres vivir para siempre?




FAMA EL MUSICAL / Teatro Apolo
Desde: 8 de octubre de 2021
Hasta: 19 de diciembre de 2021
De martes a Jueves a las 20:00h / Viernes y sábado: 17:00 y 20:00  / Domingo: 17:00 h
Precio entradas a partir de 20€

Duración: 120 minutos
Idioma: Castellano
Reparto: Raudel Raúl, Clara Peteiro, Betty Akna, Meritxell Valencia, Andrea Malagón, Dianne Jacobs, Alexandre Ars, Dídac Flores, Pablo Raya, Morena Visci, Macarena Fuentes, Bernat Mestre, Miquel Malirach, Joan Martínez, Queralt Albinyana, Antonio Buendía, Ferrán González
Idea original: David De Silva
Traducción:  Jorge Arqué, Félix Ortiz, Salvador Toscano
Adaptación: Jorge Arqué, Félix Ortiz, Salvador Toscano
Dramaturgia: José Fernández
Dirección artística: Coco Comin
Dirección musical: Pablo Salinas
Coreografía: Coco Comin
Música: Steve Margoshes “FAME” escrita per Dean Pitchford i Michael Gore
Letras: Jacques Levy

martes, 19 de octubre de 2021

Reseña cómic: Cine de verano de Carmelo Manresa / Dolmen editorial

 

Si aún existieran las revistas de cómics tipo El Víbora, Cine de Verano, de Carmelo Manresa hubiese destacado en ellas, de forma seriada ya que se presta a ello. Estamos ante un buen cómic que evoca de maravilla una época que vivieron muchos en los ochenta, una forma de pasar los veranos en contenido y continente que ya no volverá. Como las revistas de cómics desaparecieron, tenemos toda la obra de Manresa de golpe en un tomo de más de doscientas páginas con las peripecias veraniegas de un adolescente llamado Pablo. Una obra con claros tintes autobiográficos.

Como cada año Pablo va a pasar las vacaciones de verano en la casa que tienen sus padres en Torrevieja, Alicante. Va en familia y esto representa sus padres, sus dos hermanas más pequeñas e incluso su abuela. Un viaje que empieza como no podía ser de otra forma con el coche cargado, mareos y demás. Allí se encontrará con sus amigos. Es un tiempo para divertirse, para aburrirse, tener nuevas experiencias… En el verano del año 1986 todo y nada puede acontecer.




Carmelo Manresa nos regala un auténtico viaje al pasado, a los veranos ochenteros en que un adolescente podía vivir en cualquier pueblo en que la invasión turística y la especulación aún no había hecho mella. Una historia costumbrista que puede ser parecida a la de muchos adolescentes que vivieron esa época. La convivencia con la familia, los vecinos raros, las bromas entre hermanos, el interés por el sexo opuesto, las gamberradas, la discoteca, la borrachera, los amigos…

Cine de verano nos cuenta muchas pequeñas historias y vivencias y hasta podemos casi sentir ese sopor veraniego de las largas tardes, ese olor a mar… Realista es el momento en el que el protagonista pasa el rato por la tarde leyendo un Mortadelo…, Y más realista es ese descubrir a la vecina extranjera que es bellísima y que como no estamos en una película americana, no le va a hacer ni caso. Hay detalles muy genuinos como ese querer pasar de sus hermanas pequeñas por la zona marítima de la ciudad en coche cuando están llegando a la residencia. Hay capítulos divertidos como el titulado el vecino loco, de amistad como el de la cena en el faro o algo surrealistas como el de playa Ferrís… El cómic refleja esas salidas nocturnas y también ese punto de unión que eran los cines de verano donde se juntaban casi toda la parroquia del lugar.

Manresa imprime al cómic un ritmo pausado en el que parece que nada importante ocurra, pero lo que pasa en verdad es la vida. El cómic esta dividido en capítulos con un título y una ilustración que hace mención a la historia y que evoca aquel entrañable cómic nostálgico titulado Palmiro Capón de Lalo Kubala publicados en la revista el Jueves, aunque este era en plan humorístico . Cada historieta tiene unas doce páginas y son independientes pero vemos en cada una el transcurrir de ese verano de Pablo con sus diferentes aventuras.



Los capítulos más movidos son, claro está, los que pasa el protagonista con su pandilla en la que no falta el chaval más echado pa lante, con novia y más vivido, en contraste con el chaval más formal y responsable, aunque todos en piña viven experiencias, movidas y la diversión algo loca de la juventud.

Manresa presenta algunos pasajes, al más puro estilo manga El Caminante de Jiro Tanigu, en el que Pablo va paseando observando placenteramente los diferentes chalets con jardín de la zona, casas bajas todas muy diferentes en calles sin asfaltar hasta que llega a su destino, el típico bar de la zona que servía para muchas otras cosas. Un gran capítulo que te sumerge en esos tiempos.

El estilo de dibujo es caricaturesco, limpio, sin colocar muchas sombras. Manresa imprime en los rostros expresividad y vida.

Cine de verano es más contundente hacia el final donde se precipita esa invasión inmobiliaria imparable que destruye todo el paisaje, sepultando también las vivencias veraniegas en el recuerdo. Las antiguas casas con jardín desaparecen para convertirse en bloques de apartamentos masificados como ha pasado en muchos pueblos costeros. Para el protagonista puede ser como el final de todos los veranos lo cual es triste y poético a la vez. La verdad es que te quedas con ganas de ver más peripecias veraniegas de Pablo.

Carmelo Manresa estudió Bellas Artes en la Facultad de San Carlos de Valencia. En la actualidad es profesor de Enseñanza Secundaria pero sin dejar de lado el arte del cómic ya que colabora en las revistas de humor El Jueves, Amaníaco o TMEO, entre otras. Esta es su tercera obra publicada, tras "Sarmiento, empleado del ayuntamiento" (TMEO, 2010) y "Plaza de La Bacalá" (Desfiladero Ediciones, 2017).

CINE DE VERANO
Autor: Carmelo Manresa

Novela Gráfica. Tapa dura. 18x24. 208 páginas. Bitono.
Historia/Costumbrismo
Volumen único
PVP: 19,95€ / Dolmen Editorial

lunes, 11 de octubre de 2021

Crítica teatro: Cantando bajo la lluvia / Àngel Llàcer y Manu Guix / Teatre Tívoli Barcelona


 

 Stanley Donen y Gene Kelly estrenaron en 1952 la película musical Singin´ in the rain que se convirtió con el tiempo en historia inmortal con mayúsculas del cine. Ahora Àngel Llàcer y Manu Guix se han atrevido a trasladar la magia, romanticismo y buen rollo de esta película al teatro con sobresaliente resultado. Ya tenemos en el Tívoli de Barcelona Cantando bajo la lluvia y solo podemos quitarnos el sombrero como lo haría Gene Kelly ante el magnífico espectáculo que han creado. Cantando bajo la lluvia rezuma espectacularidad, buen gusto, y una muy buena realización que se traslada al público en forma de buenas vibraciones, disfrute y humor.

Don Lockwood es un exitoso actor de cine mudo acompañado en todas sus películas por su partenaire la también estrella Lina Lamont. Ambos hacen buena pareja en ese tipo de películas y por exigencias del guión han de simular que son pareja en la vida real. Sin embargo, la seguridad interpretativa de Lockwood se verá algo alterada cuando conozca a la joven actriz de teatro Kathy Selden de la que se enamorará perdidamente. Por si fuera poco, un nuevo sistema de realizar películas está irrumpiendo: el cine sonoro. Esta nueva tecnología forzará muchos cambios en la industria cinematográfica, poniendo en evidencia diversas carencias técnicas y sobre todo interpretativas…


  
Iván Labanda interpreta a Lockwood el papel que hacía en la película Gene Kelly y con esto no lo tenía nada fácil para salir airoso de este envite en el que tiene que cantar y bailar a la vez. Labanda se mueve por el escenario con la gracilidad y la soltura requeridas. Diana Roig encarna a la joven actriz de teatro y cuando arranca a cantar sola o en pareja, el musical es más musical haciéndonos vibrar y emocionar con su voz. El tercero de la pata de esta mesa, es el amigo de correrías de Lockwood, un tipo simpático llamado Cosmo Brown y que aquí da vida con gran desenfado y buen hacer Ricky Mata. Genial en su número musical Make 'em laugh” (Hazlos reír). Mata despega gran gestualidad y humor en toda la obra. Y por último, la cuarta pata, una Mireia Portas, en estado de gracia, que hará que se nos salten las lágrimas de la risa en escenas como la de las clases de dicción y que se impondrá mucho en nuestro buen recuerdo de la obra. ¡Portas, brilla como Lina Lamont!. Si bien estos son los cuatro pilares en los que gira esta obra,  no podemos tampoco olvidar los buenos papeles de José Luis Mosquera, como dueño de los estudios y Oriol Burés, como director de las películas, respectivamente, ni a los demás secundarios.

Cantando bajo la lluvia pone en relieve los duros inicios de la transición del cine mudo al sonoro en cuanto a problemas técnicos y demás,  dejando en evidencia la actuación exagerada en las antiguas películas mudas y lo hace de modo jocoso y muy bien ejecutado de forma audiovisual dentro del propio teatro. Pero Cantando bajo la lluvia es sobre todo música, mucho swing, jazz, claqué y buenas coreografías del cuerpo de baile dirigido por Miryam Benedited. Destacan números musicales, difíciles incluso ya de cantar, como el endiablado moses supposes que queda genial gracias a Labanda y Mata o la alegría de vivir que destilan otros como Good Morning, con el trío protagonista creando magia juntos. Muy buena escenografía la que despliega esta pieza. Las canciones han sido bien adaptadas al castellano, mezclando partes en inglés. Es un plus que la música sea en directo con una orquesta con nueve músicos.


 
El espectáculo contiene grandes y cambiantes decorados en el que se respira ese Hollywood de estética de los años 20 con sus luces de neón y edificios de vivos colores. La ambientación y atrezzo están muy cuidados. Según reza su publicidad son más de 180 cambios de vestuario y 75 cambios de escena. No podemos olvidar la icónica escena de la película resuelta con espectacularidad, no en vano llueven más de 1000 litros de agua que son reciclados para la siguiente función. Un alarde complejo y muy técnico y que de cara al público luce de diez en toda la escena, no solo por la parte técnica y visual, sino también por el entregado Iván Labanda y el cuerpo de baile.

Después de La Jaula de las Locas y La tienda de los horroresÀngel Llàcer y Manu Guix elevan el listón con Cantando bajo la lluvia.  Lo tendrán difícil para superarse con su próximo proyecto, pero mientras, podéis olvidaros del mundo exterior y sus problemas durante dos horas, con este espectáculo que contagia optimismo, viajando al Hollywood más clásico, donde todo era más brillante y emotivo. ¡Paraguas, lluvia, felicidad y diversión garantizadas!


CANTANDO BAJO LA LLUVIA / Desde el 15 de septiembre de 2021 hasta el 28 de noviembre de 2021
Teatre Tívoli
Entradas a partir de 25€
Horarios: Miércoles y Jueves: 20:00h, Viernes: 17:30 / 21:00, Sábado: 17:00 / 21:00, Domingo: 17:30
Comedia / Musical

Duración: 150 minutos Idioma: Castellano
Dirección: Àngel Llàcer
Reparto: Ivan Labanda,Diana Roig, Ricky Mata, Mireia Portas, José Luis Mosquera, Oriol Burés, Clara Altarriba, Bernat Cot, Bittor Fernández, Miguel Ángel Belotto, Júlia Bonjoch, Sylvia Parejo
Título original: Singin’in the rain
Autor: Betty Comden, Adolph Green
Año del texto: 1952
Traducción: Marc Artigau
Adaptación: Marc Artigau
Ayudante de dirección: Joan Maria Segura, Daniel J. Meyer
Dirección musical: Manu Guix, Andreu Gallén
Bailarines: Diana Girbau, Empar Esteve, Sara Martín,Carmen Soler, Clara Casals, Adrián García, Marc Sol, Albert Escobar, Pablo López, Julia Saura, Chema Zamora
Escenografía: Enric Planas
Iluminación: Albert Faura
Sonido: Roc Mateu
Vestuario: Míriam Compte
Coreografía: Myriam Benedited
Letras: Arthur Freed
Música original: Nacio Herb Brown

jueves, 7 de octubre de 2021

Crítica teatro: La Función que sale mal / Teatre Coliseum Barcelona /

¿ Y si una compañía de teatro muy motivada y llena de ilusión decidiese estrenar una obra con todo el sabor añejo de las novelas de misterio de Agatha Christie? ¿Y si esa compañía fuese algo amateur y ya arrastrase un historial de estrenos con ciertas carencias y fallos?… Ante estos antecedentes el porcentaje de desastre en la representación puede ser elevado pero se verá superado con creces en la obra La función que sale mal que ya se puede gozar en el teatre Coliseum de Barcelona. Un delirio trepidante de errores con un título que no engaña y con la que nos reiremos a gusto.

En una mansión han asesinado a un hombre que estaba a punto de casarse. Por ahí pululan la prometida, su cuñado, el hermano, el mayordomo y lógicamente el detective. Un misterio a resolver en el que desde el minuto uno será lo de menos, gracias a la idiosincrasia de la función en la que la oleada de despropósitos y fallos se van parcheando sobre la marcha por los actores como buenamente pueden. Cosa que ocurre sin descanso. Resultado: diversión garantizada.

El reparto coral de La función que sale mal está muy bien engrasado y la verdad es que todos están maravillosos.  David Ávila, que en la obra es el hermano del muerto, con tendencia a sobreactuar,  pagado de sí mismo y buscando la aprobación del público constantemente es muy gracioso. Alejandro Vera, el estirado y tópico mayordomo, aunque en este caso con tendencia a olvidar palabras complicadas de pronunciar. Carla Postigo, la prometida, con ese actuar tan exagerado del peor teatro y que más adelante por circunstancias ajenas, nos brinda un duelo interpretativo con Noelia Marlo,  sin la sutileza de Eva contra Eva. Marlo también está hilarante por como acaba en este embolado y por su actuación que va in crescendo. Manuel de Andrés, el cuñado, que intenta mantenerse en su papel aunque todo se desmorone a su alrededor. Héctor Carballo es el detective y como también es el director de la obra, intenta que esta siga avanzando pese a las adversidades que van cayendo.  Y ojo, que el muerto, interpretado por Fael García también va a su aire y  por si fuera poco el algo malcarado técnico de sonido Avelino Piedad,  no es muy profesional, y suma mucho al disparate del conjunto.

Representar una obra de forma correcta en la que todo funcione es un arduo trabajo, pero representarla de forma en la que todo va saliendo mal y que parezca que es natural, es doble trabajo y más en esta en que hay varios personajes en escena y con movimiento continuo. El trabajo de los actores es loable y muy bien ejecutado. No es solo que no se sepan su papel, que a ratos vayan a su bola o que se salgan por la tangente, es que sus papeles son bastante físicos ya que esta comedia contiene bastante slapstick. No en vano algunos de los actores tienen sustitutos preparados por si hay algún percance en la representación. Sin duda, esta es una obra compleja de ejecución por todo esto.

 

Otro acierto es la rotura de la cuarta pared cuando menos te lo esperas. De hecho, en La función que sale mal, como en aquellas películas tipo Aterriza como puedas, nunca sabes que pasará a continuación… Escenas en bucle, surrealismo, actores que se vienen abajo… Además tenemos el plus del conseguido escenario que es como si fuese un personaje gafado más de la obra y en el que todo esta muy calculado para que funcione. El vestuario rápidamente nos transporta a esas series británicas de misterio a lo Sherlock Holmes.

La función que sale mal es una obra en la que tal vez cueste un poco entrar en su juego para según qué público, porque son una serie de escenas que acaban siendo despropósitos y en que la trama ni avanza, ni importa. Unos personajes excéntricos ya de por sí dentro y fuera de sus papeles, que lo son más por las circunstancias y errores de la representación. Escenas antológicas en forma de bucle, accidentes, entradas a destiemo con un estilo inglés sobrepasado por los acontecimientos. Todo lo que pueda salir mal saldrá mal para divertimento nuestro. No os perdáis estas dos horas llenas de energía y anarquismo de La Función que sale mal.

Esta versión española de esta comedia viene precedida de su éxito por su paso por Madrid con más de 300 representaciones y de recibir importantes premios. Un espectáculo que se ha representado en más de 30 países desde su pequeño estreno en 2002 en Inglaterra y con el aval de que fue una de las obras que más éxito tuvo en Broadway en 2017.

LA FUNCIÓN QUE SALE MAL / TEATRE COLISEUM
Del 29 de septiembre de 2021 al 7 de noviembre de 2021
Martes a viernes a las 20:00h / Sábado:17:00 y 20:00 / Domingo: 20:00h

Entradas a partir de 20€
Duración: 120 minutos
Idioma: Castellano
Dirección: Sean Turner
Reparto: Hector Carballo, Carla Postigo, Alejandro Vera, Noelia Marlo, David Ávila, Paula G. Lara, Ángel Saavedra, Avelino Piedad, Manuel de Andrés, Agustín Otón, Fael García
Autor: Henry Lewis, Jonathan Sayer, Henry Shields
Adaptación: Zenón Recalde
Ayudante de dirección:  David Ottone
Escenografía:  Nigel Hook
Iluminación:  Ric Mountjoy
Sonido:  Andy Johnson
Vestuario: Roberto Surace
Fotografía: Helen Murray
Producción: SOM Produce, Olympia Producciones, Nearco, Cobre Producciones