domingo, 19 de octubre de 2014

Reseña: los Hombrecitos Primeras Historias / Dolmen Editorial


Dolmen Editorial ha publicado el primer tomo de la serie Los Hombrecitos (Les Petits Hommes). Esta serie franco-belga de aventuras y humor fue creada en el lejano 1967 por Pierre Seron a la edad de 25 años, en colaboración con los guionistas Albert Desprechins y, más tarde, Mittéï, que utilizaba el seudónimo Hao, y finalizó en el año 2010 antes de retirarse de la profesión su creador Pierre Seron.

En España los más mayores del lugar la pudieron descubrir en la revista Spirou-Ardilla (1979) de la Editorial Mundis, que publicó dos historias largas. Cinco años más tarde se volvió a saber de ella con la edición de cuatro nuevas aventuras de Los hombrecitos en aquella revista de páginas suaves y muy finas llamada Fuera Borda (1984) de la editorial Sarpe. En 1991 Ediciones B publicó un solo tomo rebautizando la serie con el nombre de Los Peques. La historieta de esta serie “El Éxodo” encandiló a los lectores españoles y se publicó en las tres editoriales ya citadas, y eso que no es ni de lejos la mejor de todas. Ahora, gracias a Dolmen Editorial, por fin podremos descubrir poco a poco las otras cincuenta historias de Los Hombrecitos. Hemos tenido que esperar unos 30 años y aunque exteriormente ya no somos niños, este es un tomo de cómic tradicional para todos los públicos que aguanta muy bien el paso del tiempo. Y Seron a medida que avanzaba la serie, gracias a la renovación y experimentación gráfica que fue introduciendo en ella, aunque sin llegar a ser tan popular como otras, la convirtió en un cómic de culto.

A grosso modo la trama de Los Hombrecitos se inicia en el pueblo de Rajevols. Un científico descubre un pequeño meteorito en el patio de su casa. Al tocarlo el hombre se hace pequeño, pero es que además a todos los que toca también empequeñecen. En poco tiempo los habitantes del pueblo quedan reducidos al tamaño más o menos de un pitufo y tienen que irse a vivir a un lugar nuevo y más apropiado para sus nuevas estaturas. La aventura sazonada con humor comienza...


La edición de Dolmen editorial

El tomo publicado por Dolmen recopila las primeras 6 historietas publicadas de forma cronológica. Algunas permanecían inéditas en España:


Alerta en Eslapión (30 páginas)

Los militares quieren construir un campamento justo encima de la ciudad de Eslapión que es el conjunto de cisternas subterráneas donde habitan los Hombrecitos. Renaud y sus amigos emprenden una carrera a contrarreloj de sabotajes para impedirlo, pero no es fácil con su tamaño. En esta historia en un flash-back se narra por qué los hombrecitos son pequeños. Esta fue la primera historieta publicada en capítulos en la revista Spirou en 1967.

Los fugitivos (30 páginas)

No todo el mundo es un buen ciudadano en Eslapión, por eso en la ciudad también existe una prisión. Berto y Gus consiguen fugarse de ella y ante el temor de que por su culpa, los "grandes" los descubran, Renaud y otros hombrecitos inician su persecución.

El hombre que ríe (30 páginas) 

El hombrecito Gustavo encargado de recolectar champiñones, un alimento muy apreciado por nuestros héroes, tiene unos extraños síntomas: no puede parar de reír. Los médicos de Eslapión no saben que hacer, así que ha llagado la hora de buscar ayuda medica del exterior.

El gallo en su salsa (20 páginas)

Los Hombrecitos quieren construir una piscina en su ciudad. En el transporte aéreo nocturno de bloques de mármol para la nueva piscina, una de sus naves se estrella contra una veleta en forma de gallo en la iglesia de “los grandes” de Rajevols. Esto ha provocado destrozos que no han de ser descubiertos.

Pascuas para dos niños (6 páginas)

Historia corta en que los Hombrecitos ayudan a una familia a tener un día de Pascua como la tradición belga manda.

Ratones y hombrecitos (44 páginas)

Debido a un accidente los Hombrecitos se quedan sin un bien muy preciado: azúcar. Tendrán que realizar una incursión a Rajevols en su busca. En su regreso una de las naves no funciona bien y comprobarán que las distancias son mucho más largas para ellos.


En este recorrido que presenta el tomo vemos como el dibujo de Seron se va soltando y evolucionando en cada historia. Los fondos se van haciendo más completos y los dibujos más detallados y dinámicos en cada aventura. Su dibujo más moderno se asemeja al del gran dibujante André Franquin, esto es, un dibujo atractivo y simpático que ya entra de primeras. Por otro lado las siguientes tramas ya no serán tan sencillas y poseerán más misterio y emoción. Otro punto a favor de la serie son los graciosos juegos de palabras que ya aparecen en este primer tomo.

Según afirma la crítica, con la llegada del guionista Mittéï la serie ganó en aventura y ritmo y a partir de que Pierre Seron cogió en solitario las riendas de la serie, esta mejora todavía más convirtiéndose en una gran obra del noveno arte. Se introducen grandes decorados, maquinas y naves de ciencia ficción, más humor y emocionantes aventuras. También se va profundizando en la parte humana de los personajes. Seron experimenta con el leguaje del cómic, innovando y sorprendiendo al lector. Algo que ya asomaba tímidamente en los primeros números que aparecen en este tomo en el que se juega con la barrera de la realidad y la ficción. En un momento dado en una historieta se ve un cómic tirado al suelo abierto por una pagina en la que observamos una viñeta de una anterior aventura (página 134); en otra secuencia un hombrecito transporta un álbum de Spirou (página 64).

  Extras del tomo de Dolmen Editorial

Los Hombrecitos primeras historias se lee de forma amena pero hay que tener en cuenta que han pasado 44 años desde que las historietas fueron creadas y que con los números publicados por Dolmen la serie estaba arrancando. Otra parte que hace interesante la saga es la sorprendente combinación de naturaleza y tecnología en forma de naves y vehículos muy de ciencia ficción. Este tomo tiene, sin embargo, su valor histórico y lo mejor está por llegar con más acción y humor.


El volumen de Dolmen Editorial es muy atractivo con 194 páginas en papel grueso de calidad y en tapa dura al estilo de los de Johan y Pirluit. Esta línea editorial llamada Fuera Borda en homenaje a los más viejos del lugar, es toda una gozada. Incluso se han publicado las portadas originales, algo que no tiene la edición original de Dupuis. El tomo se complementa con 19 páginas de extras para saber más de la serie. El único punto negativo es que la calidad de impresión de alguna historieta, como por ejemplo “Los fugitivos”, no es la óptima, pero es lo máximo que la editorial ha podido conseguir ya que el material de origen de Dupuis provenía de escaneos, y aún así esta parte ha quedado mejor que en los propios tomo de Dupuis. En el futuro esto solo ocurrirá con alguna historieta corta. De todas formas Fernando Fuentes, rotulista y diseñador de estos tomos, nos lo explica mejor:

Como bien dices los materiales originales estaban escaneados, menos la primera historia del tomo. Y eso, desgraciadamente se nota. Lo que hicimos es mejorar esos materiales dentro de lo posible: igualamos el nivel de tinta negra en todas las imágenes, y retocamos un poco la línea, dado que cuando se escanea de material impreso siempre pierde definición. Aún así, algunas imágenes escaneadas estaban peor tratadas en origen que el resto del material y de hay puede venir que algunas se vean mejor que otras.

Los Hombrecitos primeras historias esta recomendado para todos los adultos que quieran disfrutar de una lectura entretenida y jovial e incluso puede llegar a gustar a los niños y jóvenes de hoy, si se les descubre a través de los mayores. Es lo que tienen los buenos clásicos. 


Guión: Albert Desprechins
Dibujo: Pierre Seron
Dolmen editorial
Formato: Libro cartoné, 192 págs. 21,5 x 28,5 cm, a color.
PVP: 29,95 euros

 ¡Los Hombrecitos han vuelto!

jueves, 16 de octubre de 2014

El arte de Rafael Cortiella en Reamsa, Jecsan y Juguetes Gracia.


Reamsa (Resinas Artificiales Moldeadas S.A) era una mediana empresa catalana que hizo las delicias de los niños de los años cincuenta hasta los setenta con sus figuritas de plástico. La figuras median entre 5 y 7 centímetros y sustituyeron a las que había entonces de plomo, ya que las de plástico tenían más posibilidades pues al ser un material más barato, su precio final también lo era y además se les podía dar más volumen y hacerlas más atractivas para los niños. Se vendieron por todo el mundo.
Reamsa fue hábil pues sacaba las figuritas basadas en películas de éxito o de estreno del oeste, de romanos, de la policía montada del Canadá, ect. Al ser personajes históricos como Lawrence de Arabia  o Ben-Hur no tenían que pagar los derechos.


Las figuras estaban pintadas a mano por familias que se sacaban un sobresueldo con esta tarea. Por eso algunas están mejor pintadas que otras, pero tenían realismo con sus colores mates. Como curiosidad se cosían a mano los toldos de las diligencias. Hay muchos coleccionistas de Reamsa pero este es un artículo delicado pues con el paso de los años las cualidades del plástico se han perdido, y si antes eran flexibles, ahora son muy delicadas y se rompen con facilidad.
A partir de los setenta ya vinieron las figuras de plástico ya pintadas y articuladas con lo que estas figuras algo artesanales no podían competir y quedaron arrinconadas y olvidadas hasta que la nostalgia hizo su aparición.

 Rafael Cortiella sostiene la caja de Lawrence de Arabia ilustrada por él

Hasta nuestros días también han llegado, la mayoría en reproducciones, las preciosas cajas que contenían estos tesoros. Bonitas las cajas debido a esos dibujos llenos de aventura y acción. Muchas de estas ilustraciones las realizó Rafael Cortiella y las podéis ver en esta entrada. También realizó los dibujos de las cajas para otras marcas de Juguetes como Jecsan y Juguetes Gracia e incluso para unas cajas de Madelman.

 

domingo, 12 de octubre de 2014

Reseña: Zombeavers


Tres universitarias (Cortney Palm, Lexi Atkins, Rachel Melvin) van a pasar un fin de semana en una cabaña situada en el bosque al lado de un estanque. Lo hacen para que una de ellas olvide las penas de amor. No habrá móviles, ni chicos, ni sexo... Está claro que solo se cumplirá lo primero. Al mismo tiempo un bidón con productos nocivos se pierde en la zona y acaba recalando en la presa de unos simpáticos castores...


Zombeavers tiene todos los ingredientes de las clásicas películas de terror ochenteras de videoclub: chicas buenorras y cachondas, chicos salidos (Peter Gilroy, Hutch Dano, Jake Weary), tríos amorosos, extraños habitantes de pueblo, una cabaña, un lugar apartado y unos cuantos zombis castores. Bueno, esto último es algo novedoso. Pero hacer que esta formula, vista mil veces, vuelva a funcionar no es fácil, y su director Jordan Rubin lo consigue con muy pocos medios.

Los títulos de créditos destacan al sobreimprimir a las imágenes, dibujos animados de estilo comiquero. Al finalizar estos, ya vemos un par de castores que no es que estén muy bien conseguidos, pero cuando los veamos en salvaje acción será todavía peor, lo que juega a favor del film. Los animatronics de los castores son tan pobres y ridículos que dan risa y añaden ese encanto irrisible a la película. Detrás de todo ello está el estudio Creature Effects que ha participado en películas como Yo soy leyenda, El Llanero Solitario y Ted, lo malo es que había poco presupuesto y lo hicieron lo mejor que pudieron y por amor a su trabajo. Así que no esperéis ver la maestría animada de un gremlin. Los salvajes castores son de un tosco que potencia la comedia. La escena de la balsa es la más previsible desde el momento en la que aparece, ya que sabes que va a pasar, y ya se había utilizado con mucha mayor tensión en otras películas como Creepshow 2, sin embargo hay muchas más secuencias realizadas con ingenio, desenfado y sorpresa. Un buen ejemplo es la escena que aúna pánico y erotismo en la que Lexi Atkins se encuentra espatarrada encima de la mesa de la cocina enfrente de un castor infectado, una secuencia a la altura del film Re-animator. Es un película de terror con mucho humor pero sin caer en la parodia, ni el gore más brutal. Nos cuenta lo tópico pero de forma divertida y eso es esta película, un puro divertimiento sin pretensiones ¿Y eso la convierte en mala? ¡Pues no!


La película se inicia al más puro estilo Kevin Smith con las surrealistas conversaciones de los dos transportistas. Los estragos que producen los malvados castores tardan algo en mostrarse en el film, pero no importa porque la película nos regala la vista con los cuerpos de las tres bonitas adolescentes además del largo bonus con el potente topless de Cortney Palm. Mientras que los castores se van acercando a sus futuras víctimas aparece la consagrada escena de fiesta pijama salpicada de conversaciones pasadas de vueltas y los posteriores polvos del mismo tono.

Cualquier excusa es buena para quedarse en bañadoro ropa interior pero además Courtnay Palm nos regala la visión de sus pechos y no es que sea la primera vez.

La película da un buen giro sorpresivo hacia la mitad de su metraje con un argumento todavía más descabellado, que aumenta la tensión, la hilaridad, el humor y lo absurdo de la situación. En esta parte los efectos especiales están algo más conseguidos.

Su director Jordan Rubin es un guionista de televisión y cine, que en esta ocasión colabora junto a los guionistas y hermanos Jon y Al Kaplan (que también han compuesto la música) y han parido esta película tras hablar de hacer una de zombis a partir del titulo soltado en coña por uno de ellos. Se nota que es una película de amigos llevada a buen puerto, y no fue fácil realizarla ya que fue rechazada su producción en veinticinco ocasiones. Sus productores fueron los de  American Pie, Cabin Fever y The Ring, 

La película se rodó en el The Disney Ranch en Santa Clarita en 21 dias. Los actores no son muy conocidos, a excepción de Robert R. Schafer, que interpreta a un fornido cazador de la zona, pero cumplen bien sus cometidos y más las chicas que son las autenticas protagonistas y de espíritu guerrero.


Se estrenó en el Festival de Cinema de Tribeca en Nueva York el 19 de abril de 2014, aunque su trailer ya fue un éxito en Internet en febrero de ese mismo año. En el Festival de Cinema Internacional de Sitges ha tenido dos pases en los cuales que se respiró un ambiente festivo y de buen rollo. Al parecer se estrenará directamente en dvd y blu-ray en diciembre.

Serie B, aposta, de la buena, que no se esconde y con la sola pretensión de hacerte pasar un buen rato si te gusta este genero.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Dedicatoria Dimensions de Nacho Arranz

Cómic DIMENSIONS: Tetas y en menor medida culos son una pieza clave en la trama. Si Antonio Ozores hubiera tenido presupuesto y medios a finales de los setenta una parte de esta rocambolesca historia podría haber sido una película de ciencia ficción española en la época del destape. La forma en que el protagonista tiene que reconocer a su verdadero amor es digna de una de estas clásicas películas.
Okan, el protagonista, si que tiene un poder “molon” vas a comparar el subir por las paredes con dejar en pelotas a las chicas con casi solo rozarlas. Eso sí, un poder conlleva una gran responsabilidad siempre. Reseña completa.

Nacho Arranz empezó esta historia cuando aun no dominaba el dibujo tan bien como ahora. El título inicial ya avisaba por donde iban los tiros “Tocando culos”. “la idea era diseñar un personaje que tuviese el poder de tocar culos y que las tías se despelotasen” según sus propias palabras.

El autor comentaba lo siguiente en la entrevista que le realice en 2011 : Cuando hace 10 años comencé a dibujar Dimensions, quería que fuese algo destornillantemente cachondo. Un Dragon Ball con mucho erotismo de por medio, algo que a cualquier tio le pudiera volver loco, algo que a todos nos gustaría. Imagínate yo con 23 años lo que tenía en mi cabeza. Pibas, pibas y más pibas. Un sinfín de personajes a cada cual más curioso. Bolas de energía, líos de faldas, transformaciones, no se, esas cosas que hacen que tu imaginación vuele y pierdas la noción del tiempo, al menos durante un ratito...

Hace unos meses Nacho me dedicaba esta trabajada dedicatoria en ese tomo ya lejano de Dimensions. Ahora esta enfrascado en nuevos proyectos.


sábado, 4 de octubre de 2014

Vigilante de Marv Wolfman en Ediciones Zinco

"Y el Vigilante detesta a los que desobedecen la ley... y lo que detesta lo trata con...  ¡Severidad!"


Este no es un personaje muy conocido ni entre los que leen actualmente cómics DC ni entre los que los leían en el lejano 1986 pero todos los que nos acercamos a esta colección aquel año nos quedamos enganchados a ella, y la recordamos con cariño como una de las que más nos hizo disfrutar su lectura.

La portada del número 1 no pasaba desapercibida con ese “imponente hombre de negro” apuntándonos directamente. La primera página del cómic presentaba un resumen rápido: Adrian Chase era un fiscal que luchaba por encarcelar a los maleantes. Algunos claro esta se libraban por tecnicismos. Un día Adrian encerró a uno de los mayores gansters y como premio una bomba mató a su mujer  e  hijos y a él también. Al menos durante siete minutos. “Se llama muerte clínica. Adrian se fue durante mucho tiempo y nadie sabe donde. Pero cuando volvió era muy diferente...” Hasta aquí la primer página luego al girarla encontrabas un potente dibujo a toda página con unos textos que rezaban: "Se convirtió en el Vigilante, Y el Vigilante detesta a los que desobedecen la ley.. y lo que detesta lo trata con... ¡Severidad!"


Vigilante no era un superhéroe ni tampoco un Punisher al uso. De hecho creo que el personaje es más rico en personalidad y secundarios que el más popular Castigador, pero no ha tenido nunca las ventas de este.

La primera aparición de este negro justiciero fue en los New Teen Titans hacía 1982 de los autores Marv Wolfman y George Perez. Hay que decir que este no fue el primer Vigilante del mundo del tebeo de la DC, puesto que en Action Cómics 45 de noviembre de 1941 se presentaba al personaje Greg Saunders que cogía este nombre al vestirse de cowboy y vagar impartiendo justicia con una moto. Si queréis saber más.

Marv Wolfman es un excelente guionista y es el padre de esta criatura que dotó de buenas y diferentes historias durante los 16 primeros números que estuvo al frente de la serie regular que empezó en noviembre de 1983 . El cómic se disfrutaba por que presentaba emoción, humanidad, intriga y  dosis de acción a partes iguales. El Vigilante era una figura potente que aumentaba con esa forma de narrar en la que sus pensamientos siempre estaban en los recuadros de las páginas del cómic dando fuerza e intensidad a la acción. Al principio el Vigilante estaba ayudado por Teresa Gómez  ayudante de investigación y J. J Davis experto en computadoras y armas. ¡Qué queréis! ¡la serie nació en 1984!, pero historias como “Sombras” nos  mostraban  que Vigilante experimentaba con el medio del cómic y que podías encontrar historietas verdaderamente distintas.


Tal vez el punto negativo fue el baile de dibujantes Keith Pollard, Dick Giordano, Chuck Patton, Ross Andru, Don Newton. Pero debo decir que esto no me importó demasiado en aquellos años salvo excepciones como el dibujo de Gil Kane del número 12. Aunque ahora lo veo con otros ojos y no me desagrada tanto. Mi dibujante preferido Rick Magyar.

Cuando Wolfman dejó la serie tomo las riendas en los guiones Paul Kupperberg. Y puede ser que a esta alturas ya no sea original leer en un cómic que un héroe deje su alter ego superhéroico y otro inesperadamente ocupe su lugar. Pero en aquellos años nos sorprendió de lo lindo. Y nos intrigó durante muchos números saber quien se escondía bajo la mascara de este segundo Vigilante de métodos más expeditivos. Como Adrian Chase intentaba averiguarlo y como poco a poco notábamos según avanzaba la trama que este iba perdiendo algo de cordura. Cuando apareció un tercer Vigilante en escena ya fue ¡la leche!. La serie se iba tornando más violenta recuerdo como anécdota que a mi padre no le hacia gracia que leyese este cómic.


El número 17 presentaba una de las historias más fuertes y recordadas El día del Padre, no es para menos si su guionista fue Alan Moore. La historia llegó a tener una segunda parte titulada El día de la madre. En el episodio doble se narra la historia de un padre que ha salido de la cárcel por abusar de un hija y va a por esta. Su mujer intentara evitar la tragedia. La historia plantea dilemas interesantes y una historia que se sale de lo común en este género por aquellas fechas.


Las portadas de la serie también fueron innovadoras y con enfoques originales gracias a autores de la talla, entre otros, de Magyar, Howard chaykin, Joe Kubert, John Bryne y Brian Bolland.
 

 ¡Portadas de diez!

Zinco publicó al principio como era habitual durante años un capitulo y medio por tebeo y a partir del 19 cuando los números americanos aumentaron en unas pocas páginas se pasó a publicar solamente un episodio completo por número y con un caracter enfocado a lectores adultos. Vigilante fue una de las colecciones en que pudimos ir viendo la remoldeación de Ediciones Zinco con la entrada de Miguel G. Saavedra con unos iniciales artículos de Watchmen  “Línea directa” y después ya correos, artículos y demás ofreciendo un envoltorio más digno, informativo y cuidado en las publicaciones.


Sin embargo las ventas de este cómic tal vez por que era un personaje nuevo que se presentaba en España por primera vez no acompañaron y en el número 31 (el 36 americano) se canceló la edición española. Tampoco es que en USA la serie triunfase puesto que solo llego hasta el número 50. En este último número de Zinco muy correctamente se ofrecía un resumen de los capítulos que ya no veríamos y de las últimas páginas del ultimo número con un final que demostraba una vez más que estábamos antes una serie adelantada a su tiempo que presentaba a veces situaciones entonces inconcebibles para este género. Bueno y de hecho creo que sigue siendo uno de los pocos personajes de cómics que acaban su vida así.  Vigilante fue un thriller con buenas dosis de suspense, accion y emoción.


No se ha vuelto a reeditar este cómic en España y los intentos americanos de resucitarlo como el emprendido por el buen guionista Bruce Jones en 2005 no es que fuera para tirar cohetes. Se llegó a publicar aquí en un tomito. Y en 2009 el propio Marv Wolfman retomaba el personaje en una serie de 12 números en que un nuevo Vigilante con lazos de sangre con el anterior volvía a la palestra.

No existe apenas merchandising de Vigilante, tan solo una figura articulada DC Universe y es relativamente nueva.

 El ya clásico justiciero más molón que el Punisher

Curiosidades:
Un crossover con Superman que si que existio y otro con La Cosa que no:

Si, tambien hubo una Vigilante en los locos noventa, aparecio en la serie Deathstroke the Terminator. Fue mucho antes de la miniserie de Bruce Jones.