lunes, 11 de octubre de 2021

Crítica teatro: Cantando bajo la lluvia / Àngel Llàcer y Manu Guix / Teatre Tívoli Barcelona


 

 Stanley Donen y Gene Kelly estrenaron en 1952 la película musical Singin´ in the rain que se convirtió con el tiempo en historia inmortal con mayúsculas del cine. Ahora Àngel Llàcer y Manu Guix se han atrevido a trasladar la magia, romanticismo y buen rollo de esta película al teatro con sobresaliente resultado. Ya tenemos en el Tívoli de Barcelona Cantando bajo la lluvia y solo podemos quitarnos el sombrero como lo haría Gene Kelly ante el magnífico espectáculo que han creado. Cantando bajo la lluvia rezuma espectacularidad, buen gusto, y una muy buena realización que se traslada al público en forma de buenas vibraciones, disfrute y humor.

Don Lockwood es un exitoso actor de cine mudo acompañado en todas sus películas por su partenaire la también estrella Lina Lamont. Ambos hacen buena pareja en ese tipo de películas y por exigencias del guión han de simular que son pareja en la vida real. Sin embargo, la seguridad interpretativa de Lockwood se verá algo alterada cuando conozca a la joven actriz de teatro Kathy Selden de la que se enamorará perdidamente. Por si fuera poco, un nuevo sistema de realizar películas está irrumpiendo: el cine sonoro. Esta nueva tecnología forzará muchos cambios en la industria cinematográfica, poniendo en evidencia diversas carencias técnicas y sobre todo interpretativas…


  
Iván Labanda interpreta a Lockwood el papel que hacía en la película Gene Kelly y con esto no lo tenía nada fácil para salir airoso de este envite en el que tiene que cantar y bailar a la vez. Labanda se mueve por el escenario con la gracilidad y la soltura requeridas. Diana Roig encarna a la joven actriz de teatro y cuando arranca a cantar sola o en pareja, el musical es más musical haciéndonos vibrar y emocionar con su voz. El tercero de la pata de esta mesa, es el amigo de correrías de Lockwood, un tipo simpático llamado Cosmo Brown y que aquí da vida con gran desenfado y buen hacer Ricky Mata. Genial en su número musical Make 'em laugh” (Hazlos reír). Mata despega gran gestualidad y humor en toda la obra. Y por último, la cuarta pata, una Mireia Portas, en estado de gracia, que hará que se nos salten las lágrimas de la risa en escenas como la de las clases de dicción y que se impondrá mucho en nuestro buen recuerdo de la obra. ¡Portas, brilla como Lina Lamont!. Si bien estos son los cuatro pilares en los que gira esta obra,  no podemos tampoco olvidar los buenos papeles de José Luis Mosquera, como dueño de los estudios y Oriol Burés, como director de las películas, respectivamente, ni a los demás secundarios.

Cantando bajo la lluvia pone en relieve los duros inicios de la transición del cine mudo al sonoro en cuanto a problemas técnicos y demás,  dejando en evidencia la actuación exagerada en las antiguas películas mudas y lo hace de modo jocoso y muy bien ejecutado de forma audiovisual dentro del propio teatro. Pero Cantando bajo la lluvia es sobre todo música, mucho swing, jazz, claqué y buenas coreografías del cuerpo de baile dirigido por Miryam Benedited. Destacan números musicales, difíciles incluso ya de cantar, como el endiablado moses supposes que queda genial gracias a Labanda y Mata o la alegría de vivir que destilan otros como Good Morning, con el trío protagonista creando magia juntos. Muy buena escenografía la que despliega esta pieza. Las canciones han sido bien adaptadas al castellano, mezclando partes en inglés. Es un plus que la música sea en directo con una orquesta con nueve músicos.


 
El espectáculo contiene grandes y cambiantes decorados en el que se respira ese Hollywood de estética de los años 20 con sus luces de neón y edificios de vivos colores. La ambientación y atrezzo están muy cuidados. Según reza su publicidad son más de 180 cambios de vestuario y 75 cambios de escena. No podemos olvidar la icónica escena de la película resuelta con espectacularidad, no en vano llueven más de 1000 litros de agua que son reciclados para la siguiente función. Un alarde complejo y muy técnico y que de cara al público luce de diez en toda la escena, no solo por la parte técnica y visual, sino también por el entregado Iván Labanda y el cuerpo de baile.

Después de La Jaula de las Locas y La tienda de los horroresÀngel Llàcer y Manu Guix elevan el listón con Cantando bajo la lluvia.  Lo tendrán difícil para superarse con su próximo proyecto, pero mientras, podéis olvidaros del mundo exterior y sus problemas durante dos horas, con este espectáculo que contagia optimismo, viajando al Hollywood más clásico, donde todo era más brillante y emotivo. ¡Paraguas, lluvia, felicidad y diversión garantizadas!


CANTANDO BAJO LA LLUVIA / Desde el 15 de septiembre de 2021 hasta el 28 de noviembre de 2021
Teatre Tívoli
Entradas a partir de 25€
Horarios: Miércoles y Jueves: 20:00h, Viernes: 17:30 / 21:00, Sábado: 17:00 / 21:00, Domingo: 17:30
Comedia / Musical

Duración: 150 minutos Idioma: Castellano
Dirección: Àngel Llàcer
Reparto: Ivan Labanda,Diana Roig, Ricky Mata, Mireia Portas, José Luis Mosquera, Oriol Burés, Clara Altarriba, Bernat Cot, Bittor Fernández, Miguel Ángel Belotto, Júlia Bonjoch, Sylvia Parejo
Título original: Singin’in the rain
Autor: Betty Comden, Adolph Green
Año del texto: 1952
Traducción: Marc Artigau
Adaptación: Marc Artigau
Ayudante de dirección: Joan Maria Segura, Daniel J. Meyer
Dirección musical: Manu Guix, Andreu Gallén
Bailarines: Diana Girbau, Empar Esteve, Sara Martín,Carmen Soler, Clara Casals, Adrián García, Marc Sol, Albert Escobar, Pablo López, Julia Saura, Chema Zamora
Escenografía: Enric Planas
Iluminación: Albert Faura
Sonido: Roc Mateu
Vestuario: Míriam Compte
Coreografía: Myriam Benedited
Letras: Arthur Freed
Música original: Nacio Herb Brown

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Barcelona, lo deberías hacer mejor.
Ayer estuve en el Tivoli. Función muy irregular. Momentos mejores, ratos muertos y momentos realmente malos. Si con esto queremos ser competencia de Madrid en musicales, vamos realmente tan mal como la calle Caspe, desasfaltada de aspecto realmente decadente.

ElRinconDelTaradete dijo...

Todas las opiniones son respetables. A mi me pareció un muy buen musical, de bastante categoría y con números muy bonitos.

Unknown dijo...

El musical me pareció genial pero pagar 48€ en un palco con un 80% de visibilidad me parece un timo.
Podían avisar cuando comprar las entradas de que esto puede ocurrir

ElRinconDelTaradete dijo...

Pues sí, si la visibilidad no es la completa se tendría que avisar.

Unknown dijo...

A

Unknown dijo...

Muy flojo, realmente no me ha captado la atención en muchos momentos.

Unknown dijo...

Lamentablemente no actuó el actor principal LABANDA,(me sentí engañado), una de las escenas más buena no se pudo ver, pues la hicieron en las escaleras del escenario y no se veía desde el gallinero pese a pagar 50 € por la entrada (que para el acceso y apoyo a la cultura lo encuentro carisimo);y por último señalar la masificacion sin control del pasaporte COVID.

Unknown dijo...

Hola, ante todo felicitar a todos los actores y personal implicado en el musical. En primer lugar decir que nos hemos sentido defraudados pues nuestra intención a parte de disfrutar de todo el musical, era ver en escena a Iván Lavanda y sin menospreciar al actor que lo sustituyó que lo hizo genial, pero es como ir a ver a los Beatles y encontrarte con los imitadores. En segundo lugar, si queremos promocionar la cultura, hay que poner precios más asequibles y entiendo que su trabajo lo vale, pero pagar 50€ por una entrada en el gallinero y perderte una escena importante y graciosa que se realiza en las escaleras de platea.... Se te quitan las ganas de volver. Se veían los actores como figuritas de pesebre. Y por último, para estar en tiempos de pandemia, había masificación sin control de pasaporte covid, aprovechando espacios que no deberían estar ocupados. Felicidades a las dos actrices, Diana Roig y Mireia Portas.

Unknown dijo...

Perdona, pero a 22 de Enero estamos igual, la escena de las escaleras con la logopeda, no es visible desde el gallinero,(pese a pagar 50€) yo fui a ver a Lavanda y me encontré sin aviso previo al sustituto (que lo hizo genial); pero es como ir a ver a los Beatles y encontrarte con los imitadores.

ElRinconDelTaradete dijo...

Si, muchas veces lo de la mala visión en el gallinero tendrían que indicarlo bien al comprar las entradas y también tener programado y saber de antemano que actor va interpretar el papel principal, salvo fuerza mayor. En cuanto al pasaporte covid, creo que en los teatros no lo piden, al igual que en los cines y ya no hay huecos entre los asientos desde hace bastante.

Anónimo dijo...

No recomendable, el actor principal apenas sabe bailar y lo de cantar deja mucho que desear, mucho relleno graciosillo innecesario. las escenas musicales y de baile muy flojas. Un precio desorbitado para un espectáculo muy mediocre.

ElRinconDelTaradete dijo...

Todo son opiniones, aunque para nada creo que sea un espectáculo mediocre. Gracias por comentar!!

Javier Sánchez dijo...

Nos pasó lo mismo, y no solo a Iván, hubo unos cuantos más. El disfrute fue total y todos hucieron un acto de 10.