domingo, 13 de junio de 2021

Crítica teatro: He matado a Paco / Aquitània Teatre

Tres amigas, Begoña, Adelina y Francisca tendrán que fraguar y llevar a cabo un plan en un bar de pueblo para que una de ellas no vaya a la cárcel, pues harta de sufrir malos tratos por parte de su marido, lo ha matado.


El teatro Aquitània suele presentar obras con la sola misión de hacernos pasar un buen rato, sin sesudas tramas ni serios y experimentales montajes, tan solo el placer de hacer reír, sin más complicaciones y He matado a Paco entra en esta categoría. El director Joan Olivé junto al escritor Joaquín Bundó han parido una obra que no te hace reír a mandíbula batiente pero que mantiene un buen ritmillo de media sonrisa agradable durante toda la función, te hace sentir bien y eso ya es mucho. Está claro, pues, que se puede hacer una comedia amable con crímenes, descuartizamientos y croquetas.

Marta Fons (Francisca) está estupenda en un papel a medida como la propietaria del bar donde acontece la acción. Está totalmente reconocible con ese tipo de dueña de bar con la que todos nos hemos cruzado alguna vez. Un papel que exige bastante por los continuos cambios de registro y la potencia vocal, para lo que la actriz tiene la suficiente presencia para llenar el escenario. Su actuación es muy creíble. Alrededor de ella giran las dos amigas, Elisabeth Bonjour (Begoña) interpreta a la asesina superada por lo que ha hecho pero decidida a continuar, y por último Montse Miralles (Adelina) en un papel muy gracioso y también destacado en el tono de humor que impera en la obra. Ella es una mujer algo tontaca que va a su bola y con un desmedido afán de sexo. Las tres forman un trío peculiar muy diferentes entre sí que tiene que lidiar con una situación que se les ira escapando de las manos.

Por si la cosa no estuviera complicada la aparición de Rubén Yuste (Jorge), un familiar de una de ellas es invitado a la velada. Yuste aporta la seriedad y perplejidad ante los hechos en los que se ve envuelto y lo hace de manera formal y comedida, sin poder explotar, debido al papel, toda su vis cómica que si pudimos ver en otras obras como Sugar, pero es un buen contraste ante la locura de los tres personajes femeninos.

El escenario está logrado ya que nos sumerge de lleno en el mencionado bar de esos algo rancios de los de toda la vida.

He matado a Paco es solo una comedia de humor blanco, partiendo de hechos negros resueltos bizarramente, aunque es una obra ligera y divertida. Y eso es difícil tratando un tema sensible del que parte como es la violencia machista, pero lo hace sin ofender y denunciando, de hecho, de una manera expeditiva, esta lacra de la sociedad. Tal vez a algunas escenas les falta algo de ritmo más fluido, como cuando están cocinando, pero son apuntes que se pueden ir corrigiendo. Una obra sencilla que solo busca la diversión del espectador y lo consigue.

HE MATADO A PACO / AQUITÀNIA TEATRE
Hasta el 27 de junio 2021
Horarios: Sabados: 17:45 / Domingos: 19:45
Entradas: a partir de 10,00€
Duración: 90 minutos
Idioma: Castellano
Dirección: Joan Olivé
Reparto:  Elisabeth Bonjour, Marta Fons, Montse Miralles, Rubén Yuste
Dramaturgia: Joaquim Bundó
Producción: TesTistosTigues

martes, 8 de junio de 2021

El rocambolesco origen de Sukia / Ediciones Zinco

Mucho antes de que Ediciones Zinco dominará a mediados de los ochenta el mercado español con los cómics americanos de la editorial DC, lo hacía con las publicaciones de los cómic eróticos italianos de Edifumetto. Esta editorial italiana fundada en 1972 se especializó en cómics eróticos cada vez más pornográficos con el paso de los años. Para muchos estos cómics en blanco y negro, de estilo pulp y que circulaban por todos los kioskos, fueron el primer contacto con los cómics de carácter porno, aunque ahora parezcan muy suaves. Zinco publicó multitud de series con sus atractivas y atrayentes portadas, algunas muy longevas como la que nos ocupa hoy titulada Sukia, y hay que decir que aparte de la propia búsqueda sexual placentera, algunas historietas no estaban mal y seguían un argumento que se iba desarrollando número a número. Eso sí, eran cómics de producción masiva por lo que abundaban los primeros planos repetitivos de la protagonista y pocos fondos, pero aun así eran unos cómics dignos para ese consumo rápido.

Sukia fue creada en 1978 por el editor y guionista Renzo Barbieri y con dibujos de Fulvio Bosttoli y Nicola del Principe. En las espectaculares portadas dibujadas por Emanuele Taglietti, Sukia tomaba un cierto aire del rostro de la actriz Ornella Mutti.



Zinco publicó la serie desde los primeros números. Sukia es una vampira que vive en Nueva York y está casada con el millonario William McNought del que no tardará en deshacerse, para obtener su herencia. Sin embargo el periodista Bill Thomas descubre su secreto y la persigue, aunque entre ambos se establece una relación de amor - odio. Sukia como buena señora de la noche, cuenta con un criado llamado Gary, que la acompaña y cuida en muchas de sus aventuras, solo que este es gay, muy lascivo y muchas veces hasta le roba sus propias conquistas, incluso siendo más protagonista que Sukia. Esto en la Italia de los setenta, una sociedad muy machista, fue ir un poco a contracorriente. Ni que decir que Sukia es bisexual. En el Nueva York de 1980 la protagonista se comporta como un antiheroina, a veces está a favor de las injusticias y las más de las veces en su propio favor. Sus descabelladas aventuras están llenas de violencia gratuita, sexo, parafilias y hasta algo de humor negro… Y claro, fue un éxito en Italia y en España también.

El rocambolesco origen de Sukia

 

Sukia tiene un origen que no tiene desperdicio y que en el tercer número publicado por Zinco se nos explicaba, y que es puro pulp serie B, subiendo el nivel de morbosidad e ida de olla. Allá vamos:

La protagonista vivió en la Transilvania del siglo XIII, hija de Drakul Dragocomic, un sanguinario conde cristiano que empalaba, violaba y llevaba a cabo otras tropelías en las guerras contra los musulmanes. El único amor que sentía el Conde lo capitalizaban sus bellas hijas Katy y Sukia, a las que mantenía en su castillo lejos de sus crueles peripecias. Pero Sukia es curiosa y aventurera y una noche escapa descubriendo las atrocidades de su padre. Este al no encontrar a su hija, y preso de una ira descontrolada, tortura sádicamente a Katy. Con el tiempo Sukia es atrapada y enviada de vuelta al castillo, ahí se enfrentará a su padre por sus maldades y este en respuesta a sus actos ¡la violará!. Durante la agresión Sukia muerde y desgarra el cuello de su padre matándolo e introduciéndole un candelabro “con vela incluida” por la boca. Más tarde se proclama legitima heredera. Pero poco a poco Sukia se irá transformando en malvada al haber bebido parte de la sangre que brotó del cuello de su padre y necesitará victimas para saciarse, que le proporcionan sus súbitos. Además por otro lado, está celosa de su hermana a la que llega a envernar para quedarse con su novio. Con el tiempo sus crueldades son descubiertas y Sukia es acusada de brujería y torturas, para acabar emparedada viva. Pero hay una antigua leyenda transilvana que dice que si la sangre humana llega al cadáver de una mujer muerta… Ella regresará como vampira…


En 1724 el castillo donde yace Sukia es comprado por un noble francés. En la cripta donde esta sepultado su cuerpo y según reza el cómic debido a extrañas sustancias químicas aprisionadas entre la humedad permanece incorrupto… Agárrate los machos,  una amante del aristócrata acaba orinando sobre el cadáver de Sukia en el sepulcro donde acaba de consumar con el noble francés… pero esta tiene la regla y unas pequeñas gotas de sangre han ido a parar también a la cara de la vampira… lo que provocará que la difunta vuelva a la vida.


Como curiosidad en el número 2 de la serie editada por Zinco, Sukia visita a una médium para que la ponga en contacto con Zora, una vampira del siglo XIX, protagonista también de otra serie publicada por la misma editorial y que es otra famosa vampira del cómic italiano creada por el mismo Renzo Barbieri. Así que tenemos un mini crossover a través de unas pocas páginas.

El cómic Sukia duró en Italia del año 1978 hasta 1986 con 153 números publicados. En España Zinco lo publicó hasta el numero 78 y luego fue continuada por Edicomic hasta el número 101. Se publicaban dos episodios por volumen, al menos inicialmente, así que Zinco la publicó en su totalidad.

En el primer número, Zinco daba un poco de explicación sobre la serie. Esto antes de los correos DC
 

sábado, 5 de junio de 2021

Reseña cómic: Un cesto lleno de cabezas de Joe Hill y Leomacs / ECC cómics


Joe Hill es un escritor estadounidense que lleva más de 20 años dando de qué hablar gracias a sus relatos de terror, fantasía, y ciencia ficción. Joe Hill es el seudónimo de Joseph Hillstrom King,  hijo del escritor Stephen King que no reveló este hecho hasta que obtuvo un cierto reconocimiento como escritor. Su salto como guionista a los cómics lo dio en Lock & Key en 2008, considerado uno de los mejores cómics de terror de década de los 2.000. Hace un par de años que Joe Hill se ha colocado al frente de la nueva linea editorial de DC Comics llamada Hill House Comics, que da cabida a historias de suspense y terror. El cómic Un cesto lleno de cabezas es uno de los geniales trabajos de ese sello que presenta ECC en España recopilado en un tomo.

La acción se situá en Brody Island, un pequeño pueblo aislado en los inicios de los ochenta como mandan los cánones de las buenas películas de terror. El agente novato Liam está saliendo con la alegre y dulce June. Los dos están enamorados y en un trayecto en coche ya hacen planes de futuro. En la carretera ambos se encuentran con el sheriff Wave y su equipo que tienen retenidos a unos presos que se han fugado. Wave le pide que vaya a echar un vistazo a casa de su familia, ya que dos presos aun no se han localizado. En la casa de Wave todos están bien y allí pasarán la noche Liam y June. Una vez dormidos un ruido extraño despierta a ambos, con terribles consecuencias: un novio secuestrado, una chica sola que hará todo lo posible para recuperarlo… y un hacha vikinga…



Un cesto lleno de cabezas es un cómic vigoroso de terror salpicado de humor negro que disfrutarás como un niño chico si te gustan las películas tipo Posesión Infernal o Re-animator. Tras un primer capitulo sosegado que presenta los personajes se desata la acción que es un no parar que te atrapa y ya no te suelta. Hill pone en marcha con maestría una idea original y descabellada que te genera interés a través de la experiencia de June. Un esquema que después de la sorpresa inicial, se repite a medida que avanza la historia, pero sin quitarle un ápice de interés por ver como se sale la pobre y resuelta chica del siguiente lio en que se mete…

El dibujante italiano Massimiliano Leonardo que firma como Leomacs realiza un trabajo soberbio en el que mezcla ese tono sombrío, de atmósfera de suspense y peligro con escenas de violencia, donde se luce con impactos visuales bien resueltos. Mantiene ese dramatismo e intensidad de la historia con violencia explicita, pero que no resulta desagradable, sino divertida. Todo un acierto su elección.



Un cesto lleno de cabezas es un buen thiller con terror que hace que te lo pases muy bien con su lectura. Un cómic muy loco pero que mantiene la tensión hasta el final y que se cierra muy bien. Un disfrute redondo en los siete números recopilados en un solo tomo por ECC y que está cantado que  adapten este cómic, tarde o temprano, en una mini serie de televisión, que no van pocas!!

UN CESTO LLENO DE CABEZAS / ECC COMICS
 Basketful of Heads núms. 1-7 USA
Guió: Joe Hill Dibujo: Leomacs, Riccardo La Bella
Formato: Cartoné / 184 páginas / 21,50€



miércoles, 2 de junio de 2021

Morbo nº 1 / Editorial Bruguera

 

A inicios de los ochenta las publicaciones de cómics de terror aun vendían en España: la revista Creepy (1979-1985) de Toutain Editor con material americano y español iba viento en popa y por otro lado estaba la veterana Dossier Negro (1968-1988) de Ediciones Delta y más tarde Ediciones Zinco. La editorial Bruguera no ajena a estos éxitos decidió algo tarde lanzar su propia revista de terror. Así nacía en 1983 la revista Morbo sin invertir mucho esfuerzo en ella. La publicación constaba de 66 paginas y predominaban más los relatos escritos que el cómic propiamente dicho. Sin ir mas lejos bajo el seudónimo anglosajón de Larry Hutton se escondía el escritor y guionista Eugenio Sotillos. De hecho en el primer número que mostramos aquí solo incluía un cómic del maestro Florencí Clavé. La aparición de la revista era quincenal y tan solo duró 19 números.

El nombre Morbo no es que fuera muy acertado ya de entrada y quedaba algo forzado para las diversas secciones. Solo hay que leer el prólogo de presentación de la revista, el correo de (sic) el Dr Morbo, alguna sección de humor o el “original” concurso de máscaras. Las portadas, eso sí, eran obra de grandes ilustradores como López Espí, Rafael Cortiella, Antonio Bernal o Prieto Murana.




 
 

Morbo fue una revista fallida, un intento de Bruguera por entrar en un mercado que no dominaba ni en el que tenía mucha experiencia. Un año después lo intentó nuevamente con Alucine, publicación mensual de cómics de terror con algunos autores españoles, pero provenientes de la editorial alemana Bastey, con una calidad regular y con unos colores e impresión que no ayudaban mucho. Fue un desastre...


domingo, 30 de mayo de 2021

Reseña libro: Los chicos que coleccionaban tebeos / Julian M. Clemente y Helio Mira / Panini Ediciones


“las chicas que coleccionan tebeos son las que más molan”

Hay, a veces, relatos sencillos que, sin tener nada de espectacular, son maravillosos, te llegan, te emocionan y sabes muy bien por qué lo hacen, porque lo que narran lo has vivido de formas similares. Los chicos que coleccionaban tebeos, de Julián M. Clemente y Helio Mira, es uno de estos loables casos.

La novela narra la amistad de cuatro jóvenes en la década de los ochenta, en plena explosión de los cómics de la editorial Marvel y DC en España, de la mano de Comics Forum y Ediciones Zinco. Los ochenta fueron tiempos difíciles para conseguir todos los tebeos que le podían gustar a un chico, no solo por la falta de dinero y la gran variedad de publicaciones, sino porque dependiendo de donde vivieses los tebeos no solían llegar asiduamente a los quioscos.  Tiempos sin Internet en que las informaciones llegaban a través de los correos de los propios cómics, en donde se crearon obras muy potentes que aún perduran y en donde las sorpresas y descubrimientos leyendo esas historias eran mucho más auténticas y marcadas. Con 14 o 20 años las amistades son más intensas y las aventuras más vividas, si además te gustaban los tebeos, tenias ese plus de pasión y disfrute compartida o no, que no pueden entender los que no les gustan.

Los chicos que coleccionaban tebeos tiene esa magia especial de películas como Los Goonies, libros como IT, o series como Stranger Things. En la novela, la amistad y la afición tebeística , desembocan en una serie de historias y aventuras entrañables o rocambolescas, sin olvidar ese otro motor de alegrías y pesares, que son las chicas.

Julián M. Clemente y Helio Mira crean, de manera ficcionada, un relato creíble, entrañable y sensible, porque las historias que cuentan tienen base real, pero van más allá pues ponen, en cierto modo, el madurar y tratar todo ese mundo de “papel y plástico” de otra forma. Hacerse mayor es enfrentarse a las pérdidas, pero también en cómo gestionamos de forma distinta nuestro mundo de fantasía que es el cómic y todo lo que lo envuelve. La novela hace hincapié de forma crítica y muy bien narrada de ese estancamiento que sufren algunos. Pero salvo este pasaje, que a más de uno le dará un bofetón,  la novela es un divertimento nostálgico que encantará, pues no solo habla de tebeos y vivencias con estos, sino de la vida en sí en pasado y presente. Y por encima de todo, es un canto de amor a estos.

La novela se inicia en 2012. La vida de uno de los protagonistas cambia para siempre pues ha tenido un hijo, pero también está el estreno de un acontecimiento cinematográfico sin precedentes y el recibimiento de una llamada fatídica, que le hará recordar su juventud.

Julian M. Clemente es el editor de Panini en España y ha creado junto a Víctor Gómez la serie de dibujos animados Hero Kids. Escribe todos los artículos de las publicaciones actuales en Panini y tiene publicados varios ensayos comiqueros. Helio Mira ha escrito guiones para series y programas de televisión, es divulgador de cómics y profesor de guión.

 

LOS CHICOS QUE COLECCIONABAN TEBEOS  

 Julián M. Clemente, Helio Mira
Novela / Páginas:208
Formato: Tapa Dura
PVP: 15€

domingo, 23 de mayo de 2021

Entrevista a Jordi Coll / Amaníaco especial 30ª aniversario

 

 
En 1990 un grupo de hombres (bueno por aquel entonces jóvenes) que formaban un comando en la Escuela de Cómic Joso, decidieron realizar un fanzine con el nombre de Amaníaco… Y así fue, en febrero de 1991 aparecía el número 0. Aquel primer ejemplar contenía cómics, un póster, un reportaje sobre Bernie Wrightson y algún que otro artículo… La revista Amaníaco lleva ya la friolera de treinta años publicándose, una revista trimestral que si juntamos todas las épocas ya lleva 87 números publicados, casi sin quererlo y que a día de hoy muchos aficionados al cómic aún no conocen... Para más inri es una revista que no da pingües beneficios. ¿Es esto amor al arte o locura de vida? ¿Tal vez la misma que tuvieron los creadores de la revista Nueva Dimensión pero durante la mitad del tiempo y a la que tampoco había manera que se suscribiese el público por mucho que se rogase para hacerla más rentable…? Desde este blog deseamos que Amaníaco siga en pie muchos años más y entrevistamos por la efeméride a su alma mater: Jordi Coll.

 AMANÍACO 30 AÑOS
ENTREVISTA A JORDI COLL
 
 

Equipo inicios Amaníaco


-¿Que se encontrarán los lectores en este número 56 especial 30 aniversario de Amaníaco?
Bueno, este número empezamos a planteárnoslo hace ya un año, antes de que tuviéramos todo el follón del coronavirus, los confinamientos y demás movidas. Había dos opciones, por un lado podríamos haber hecho un número doble, con 128 páginas, pero como está la cosa como está, igual lo hubiéramos sacado, podría haber caído un nuevo confinamiento y nos lo comíamos con patatas. Ya nos pasó con el número de abril del año pasado... que acabó saliendo en junio, cuando empezó la desescalada.
 
La otra opción era incluir colaboraciones especiales, como se hizo en el número del décimo aniversario, en el que participaron Juan Álvarez y Jorge G. que hicieron la portada, Monteys, Fontdevila, Carlos Azagra, Max, Carlos Giménez... e incluir también algunos textos de los que empezamos montando el Amaníaco. Pero otra vez estamos con lo mismo, con las restricciones, habría sido muy difícil reunirnos todos y recordar anécdotas que pudiéramos incluir en este número.
 


Así que, al final, lo que se ha hecho ha sido recordar aquellas series y personajes que nos influyeron y que, gracias a ellos, nos dedicamos a esto del cómic. Además, la portada es también un homenaje recordando la portada del 50 aniversario de Pulgarcito que dibujó Gin. Al fin y al cabo, nuestro principal referente fueron las revistas de Bruguera que habíamos leído de pequeños y no tan pequeños.



- ¿Cómo se gestó el primer rudimentario número de Amaníaco en 1991? ¿Cuánto os costó? ¿Quiénes erais? ¿Y por qué ese nombre? 
Coincidimos un grupito en la escuela de cómic Joso y, hablando en clase o cuando volvíamos con el metro para casa, empezamos a madurar la idea de hacer un fanzine entre todos. Eso sería a finales de 1990, cuando empezamos a planificar las páginas y secciones que tendría el fanzine.
Al principio, los que montamos el tinglado fuímos Alexis Calvo, J.A. Noé, Toni Vizcarra, Daniel Aguilar y yo mismo. No obstante, en el número cero también colaboraron Francis Portela, que luego se añadiría al grupo que llevábamos el Amaníaco, Álex Martos, Xavier Font y Sergi López. Como en aquella época no teníamos un céntimo (y ahora seguimos sin tenerlo), entre todos pusimos tres mil pesetas para pagar las primeras fotocopias. Pero como no salieron con una calidad lo suficientemente aceptable como para llevar el Amaníaco a las tiendas, tuvimos que repetirlas y nos tocó rascarnos el bolsillo de nuevo para poderlas hacer.

El nombre de Amaníaco salió en una de esas tormentas de ideas que los ingleses llaman “brainstorming”. Estábamos en la Joso y cada cual proponía un posible nombre para el fanzine. La cosa es que, en una de estas discusiones, como en aquella época se publicaba una revista llamada HdiosO (Hache Dios O), haciendo el juego de palabras de la fórmula del agua. Y yo solté el nombre de NH3. Alguién preguntó, ¿y eso qué es? La fórmula del amoníaco, contesté. Y creo que fue J.A. Noé, que dijo, lo del amaníaco. Y así se quedó.
 

-¿Qué recuerdas de aquellos años de fotocopias? Fueron 17 números con este sistema...
Recuerdo totalmente el proceso artesanal del recorta, pega y colorea. Me pasaban los originales, hacía una regla de tres para calcular el porcentaje de reducción para encajarlas en la página e iba a la fotocopistería para preparar la maqueta. Recortaba, pegaba textos, rotulaba, hasta tener una maqueta con todo el fanzine. Luego tocaba ir otra vez a la fotocopistería y sacar las copias. Al principio eran cien ejemplares, pero hacia el final de nuestra etapa fanzinera, hubo un momento en que llegamos a fotocopiar quinientas copias en tres meses. Fue cuando decidimos hacer el paso a la imprenta.
A parte de esto, el proceso de encuadernación consistía en ir doblando todas las fotocopias, montar cuadernillos, graparlos y guillotinarlos. A veces quedábamos varios y nos poníamos toda la mañana a doblar y grapar, otras veces lo iba haciendo yo en casa. Nunca hemos calculado la cantidad de páginas que llegamos a doblar, pero contando los números que salieron, seguro que sale una buena cifra.

 
-El primer salto cuantitativo fue ya en imprenta en 1996 y tengo entendido que se pudo llevar a cabo ¿a partir de los beneficios de unos carteles publicitarios para Comisiones Obreras?
Sí, hacía ya tiempo que hablábamos de sacar el Amaníaco por imprenta, pero los presupuestos que habíamos pedido eran muy elevados y no nos lo podíamos permitir. Al menos si deseábamos que la revista tuviera una periodicidad.
En aquellos días, yo colaboraba en L’Ona Sindical de Comisiones Obreras y me pidieron hacer unos carteles sobre el reciclaje, así que me junté con Xavi Palop, otro compañero que estaba con nosotros estudiando en la Joso y que sabía de diseño gráfico, e hicimos el trabajo. Cuando nos pagaron, fueron cien mil pesetas que, tanto Xavi como yo, decidimos que servirían para poder sacar el Amaníaco por imprenta. Era el “empujón” que nos faltaba.

 
- Una segunda época con 32 páginas en formato comic-book con portada color. El esfuerzo, constancia y mejoras os hace ganar el premio al mejor Fanzine del Salón del Cómic de Barcelona en 2000 cuando paradójicamente ya no sois un fanzine…
Bueno, sí, eso es curioso. El salón del cómic de Barcelona premiaba a los mejores fanzines, pero cuando lo hacíamos por fotocopias, no éramos lo bastante buenos. Con los años, y cuando ya salía editado por imprenta, seguíamos sin ganar el premio. Una vez se dió el caso de que, en dos años sucesivos ganó el mismo fanzine, y yo comenté por qué y cómo era que nosotros nunca optábamos a los premios. Me contestaron que el Amaníaco era demasiado profesional (?).
No sé, considero que cuando una gente hace un fanzine y está empezando, pues si ya lleva una temporada, evidentemente, van mejorando y, aquí estaría bien que se les reconociera el trabajo. Lo del premio hubiera estado bien cuando comenzábamos, pero al cabo de diez años... No te negaré que nos hizo ilusión, pero dos años después volvimos a ganar y, sinceramente, cuando salí a recoger el premio ya dije que, si volvíamos a optar a mejor fanzine, renunciaríamos a favor de otro candidato, a nosotros ya se nos había pasado esa etapa. Curiosamente no fuimos los únicos, también a la gente del TMEO les dieron dos veces el premio a mejor fanzine.


- ¿Por qué crees que la grapa vende poco? Hace muchos años la línea “Los Impresentables de Amaníaco” era una manera de tener todo el material de un autor en concreto a muy buen precio...
Yo tengo mi teoría. Nosotros queríamos hacer tebeos buenos, bonitos y baratos. Pero luego piensa que, con la cantidad de novedades que salen y al precio que están los alquileres, es lógico que el librero quiera rentabilizar cada metro cuadrado y, en el espacio que ocupa una grapa, cabe una novela gráfica, que es más cara y le deja más margen. También, si tenemos en cuenta la distribución, sale más a cuenta distribuir álbumes caros que grapas baratas. El trabajo es el mismo, pero el margen es mayor.

-Amaniaco es posiblemente la última revista heredera del estilo Bruguera (sin contar El Jueves) con un humor entre blanco, mordaz y salvaje, o de simple aventura y con un montón de colaboradores de diferentes estilos por número. Se lee en redes sociales la queja de que ya no existen publicaciones de este tipo, pero Amaníaco sigue al pie del cañón. ¿Son buenas las ventas? ¿Hay apoyo de los lectores?
Somos como un dinosaurio en vías de extinción. La gente ha cambiado, no se leen revistas, pero esto ya viene de hace mucho, los hábitos de lectura han variado. Antes había más tradición de ir al quiosco a  pillarse algo para leer, había muchas revistas donde elegir. Pero claro, cuando los lectores veían que, al cabo de poco tiempo aparecía un álbum recopilando las historias que leían, mes tras mes (o semana tras semana, dependiendo de la periodicidad) en las revistas, pues hacían números y veían que les salía más a cuenta pillarse el álbum que la revista. Total, que en vez de comprarla cada vez que salía, lo hacían de tanto en tanto y, si veían alguna serie que les interesara, ya sabían que en poco tiempo estaría el álbum. Por ejemplo, un ejemplar de Humor a tope, donde se publicaba la serie Laszivia de Jan, costaba entre 200 y 250 pesetas. En cambio, el álbum que reunía todas las historias salía por 500 pesetas. ¿Te ibas a pillar la revista sabiendo que luego saldría el álbum con todo reunido y mejor de precio? No sé, creo que algunos editores, queriendo rentabilizar al máximo lo que publicaban, acabaron matando a las revistas.
 


Manolito Rastamán, José Luis Platero y Diego Moreno para este número especial

También, yo creo que cuando cerró Bruguera, desaparecieron un montón de revistas infantiles/juveniles, con lo cual ha habido una generación que no ha encontrado nada para leer y ha buscado otras fórmulas de entretenimiento. Antes, los viejos del lugar lo recordarán, en casa siempre había tebeos para leer, salías los domingos a pasear con tus padres y, mientras ellos pillaban la prensa, a ti te compraban un tebeo. O, saliendo del colegio, pasabas por el quiosco, te entretenías mirando los cómics que había y, al final, siempre caía alguno. Claro, con el cierre de Bruguera, que copaba el quiosco con sus publicaciones, ¿qué otra opción encontrabas? Que sí, que vale, que los videojuegos han quitado público lector, no diré que no. Pero en resúmen es que al no haber revistas la gente busca otras opciones de ocio, aunque no quiere decir por eso que no hubieran seguido leyendo tebeos.

En cuanto a lo del apoyo de los lectores, pues sí, en Amaníaco tenemos una buena parroquia. Claro que no todo el mundo nos conoce, pero en alguna feria o salón del cómic, alguno se pasa por nuestro stand a ver qué hacemos y acaban descubriendo la revista.

También entiendo que habrá gente que le gusta más cuando en Amaníaco tocamos determinados contenidos. Por eso lo de los especiales dedicados a un tema concreto, como terror, zombis, detectives, música... la gente prefiere uno u otro antes que un número genérico.



Eduardo Uturria, Manel Cruz  y Aguilar Sutil en acción para este Amaniaco Especial 30 aniversario

-Se consiguió nada más y nada menos que Jordi Bernet realizará dos portadas cuando se cumplieron 25 años…. ¿Cómo fue la cosa?
Esto venía de hace años. Ya en una ocasión le dije a Bernet si dibujaría una portada para el Amaníaco y él, para librarse de mí (en el buen sentido de la palabra), me contestó que sí, que cuando hiciéramos veinticinco años. Pues bien, pasó lo que pasó, que llegamos a los veinticinco años y entonces se lo volví a decir, recordándole lo que me contestó. ¡Lo pillé! Y Bernet, todo y que me contestó que andaba liado, me llama al día siguiente y me dice que había tenido una idea y que no había hecho una portada, si no dos, con pequeñas variaciones.


-¿Qué ocurrió con esta portada de Manel Fontdevila Especial Marcianos?
Bueno, todas las portadas de Amaníaco, más o menos, todas tienen su historia. En el caso de la del Amaníaco especial marcianos, resulta que llevábamos unos meses hablando del tema con Manel y no teníamos claro qué hacer. Algunos referentes de la ciencia ficción que nosotros conocemos, igual resultan desconocidos para los jóvenes de hoy, así que estuvimos dándole vueltas. Manel me escribía y me proponía posibles portadas, pero ninguno de los dos lo acababa de ver. Total, que un día estaba escuchando las noticias por la tele y hablaban del tema de las listas de espera en sanidad. Y me vino la idea. Enseguida llamé a Manel y le comenté lo de las listas de espera y el tema de las abducciones extraterrestres. Que podíamos hacer a un tipo abducido en un ovni, donde los extraterrestres le hacían todo tipo de pruebas y, en vez de estar acojonado, el tío contento porque así se saltaba las listas de espera. A Manel le gustó la idea y la dibujó. Luego, en su blog, citaba que la experiencia había sido como trabajar en Bruguera, en aquellos especiales que hacían en los setenta.

 
-¿Recuerdas cuál es el especial que ha vendido más?
Pues para ser sincero, no te lo sabría decir. Cada año, el número de octubre, lo dedicamos al tema del terror, que si especial zombis, halloween, monstruos... son temas que pueden parecer repetitivos, pero parece ser que a la gente le gusta y, el enfoque, no es siempre el mismo. Es como los especiales de verano o invierno de Súper Mortadelo. Sabías que cada año habría uno.

 
-Luego vino en 2007 la tercera época con otro salto cuantitativo de calidad y ya como sello editorial profesional. Formato tomito y con 76 páginas. Cada número contiene unos 40 autores. ¿Como es todo el proceso de montar un número Amaníaco?
¡Buf! El proceso es laborioso. Tengo que llamar o escribir a todos y cada uno de los colaboradores para explicarles de qué va a ir el tema y preguntarles si tienen alguna idea sobre el mismo, si no yo les apunto lo que podría ser la historia. Eso sí, luego que cada cual haga lo que quiera. Pero también así sé lo que harán y que no repitan historias similares, aunque alguna vez ha pasado.
No es solo por saber qué hace cada uno, si no también para asegurarme de las páginas que tendré para hacer el número. Cada año paso un calendario con las fechas de entrega y los temas, pero como me conozco a los autores, sé que si no escuchan mi melodiosa voz al otro lado del teléfono, alguno a veces se despista. Pero no, en general todos tienen los plazos asumidos y, salvo rara excepción, acaban entregando, más o menos, en el plazo convenido.



Inicio de dos historias de Kalitos , Jos y Carlos López para Amaníaco nº 56 30 aniversario
 
-Biblioteca Amaníaco de Enrich… Un crimen que no siga su recuperación… Así como la Biblioteca en sí claro…
A ver, la biblioteca sigue, lo que ocurre es que como los temas de cada monográfico son bastante diferentes, pues no sé si tenía mucho sentido. Internamente, para nosotros, todos estos libros siguen siendo parte de la colección Biblioteca Amaníaco, pero a la gente eso creo que le da igual. Si ve el Gari Folch, luego encontrará el Best seller y el Looking for Nobody de Joan Mundet, que son una trilogía, pero no tienen nada que ver con el Hermi y Max. Sexo, caspa y ositos de peluche de Ricardo Peregrina o el Hospital central de L’Avi.

Del tema de Enrich hay material para un tercer libro, pero por problemas de salud del autor, hace años que no hemos vuelto a hablar del tema. Es más, incluso hay una serie de chistes sobre fútbol titulados ¡Qué mala pata! que están ahí, pero que tampoco se han publicado.
 

-¿Qué anécdotas recuerdas a lo largo de estos años?
Buf... hay un montón, muchas. Y si ya hasta aquí alguno ha llegado a leerse esta entrevista, si empiezo a contar anécdotas, nos quedamos sin Internet para ponerlas todas. Quizás, y sin profundizar, está la vez que los editores franceses descubrieron la obra de Raule y Roger Ibáñez,  autores de Jazz Maynard, en el estand de Amaníaco y la reacción de Ibáñez cuando luego le dije que estaban interesados en conocerle. O la vez que, empezando el salón del cómic y decorando el stand, se acercó Sergio Aragonés para saludarme y nos pusimos a charlar, pasó por allí Sergio Córdoba y se quedó sin habla... es, es, es Sergio Aragonés, dijo. Luego nos hicimos una foto los tres. O no sé, tampoco quiero alargarme, pero las peripecias que pasábamos cuando íbamos a entrevistar a algún dibujante como Vázquez o Tha, o la vez que nos perdimos como cuatro o cinco veces con Jordi Canyissà hasta que conseguimos llegar a casa de Víctor Mora y, al llegar allí, Víctor nos abrió la puerta sorprendido, pensando que la entrevista tenía que haber sido el día anterior y que no nos habíamos presentado.

-¿Cómo has conseguido o engañado para que autores de la talla de Jan, José Orcajo, Juan Álvarez, Kim, Ozeluí entre otros, hayan colaborado en la misma en algunos momentos? 
Bueno, la verdad es que no he tenido mucho problema en “enredarlos”. A algunos ya los conocía de hace tiempo y fueron ellos los que me dijeron de colaborar. Otros, con los que tenía relación, se pusieron en contacto conmigo porque lo que querían era publicar y el Amaníaco encajaba con su idea de revista. Hasta alguno me echó la bronca por no haberle llamado antes.


-Desgraciadamente nos dejaron hace poco dos grandes dibujantes de Amaníaco como Marc Alberich con sus Don Pankracio, el yayo punk, Historias histéricas, Historias Noctámbulas…. Y Fer que recuperó, incluso antes que la propia revista el Jueves sus Historias Fermosas. ¿Qué puedes contarnos de ambos?
Bueno, lo de Marc y lo de Fer son esas anécdotas tristes. La desaparición de Marc nos dejó bastante tocados a todos los que lo habíamos conocido, fue algo totalmente inesperado.
En el caso de Fer, bueno, había estado enfermo, aunque estaba mejor. Justamente tres días antes de su fallecimiento, estaba con un compañero de El Jueves, que me contaba que estaban los dos juntos, que le hacía de chofer y que habían quedado para comer con Kim. Y bueno, tres días después, te dan la triste noticia de que había fallecido. Evidentemente que se les echa mucho en falta después de haberlos conocido y trabajado con ellos.


-Es es imposible enumerar a todas las series y dibujantes que han pasado por sus páginas el añorado Hermi y Max de Ricardo Peregrina, realquilados con Josep Busquet y Yayu , Suso de Bié, Manolo y Pepi de Enrique Bonet, Doble cero de Vicente Montalbá, Estiércol TV de Víctor Araque, Fargons & Gorgons de Busquet y Pere Mejan.. Funeraria de Cirilo de Majarena y Moratha, Con uno basta de Busquet y Albert Xiqués..., Julka de Ivan Sarnago, el Hombre que Araña de Felix Sánchez Dibujantes como L´Avi o Ricard Soler… Nos dejamos cientos en el tintero, nunca mejor dicho… No estaría mal publicar en los siguientes números artículos o mini entrevistas recordando a todos los autores que han pasado por la misma en estos treinta años. Ahí lo dejo…
Pues lo cierto es que algo haremos. Lo del especial de los 30 años se nos ha quedado corto. Inicialmente, el año pasado, teníamos ya varias ideas para este número, pero con la pandemia hubo que replantearse muchas cosas. En principio, como decía al comienzo de la entrevista, pensábamos hacer un número doble e incluir estas entrevistas, pero viendo como evolucionaba todo, teníamos miedo que nos pasara como el año pasado y que, si había otro confinamiento, este número de abril acabará saliendo en junio. Y, claro, todo el esfuerzo no habría valido para nada.
También, otra opción que barajábamos, era hacer como en el número de nuestro décimo aniversario e invitar a colaborar a toda una serie de autores del panorama comiquero nacional. Pero estábamos en lo mismo, la inseguridad de saber qué pasaría. Nos hubiera gustado poder hacer alguna exposición, presentaciones e incluso íbamos a dar una charlas por estos 30 años de Amaníaco que luego tuvimos que anular, pero que queda pendiente de hacerse, seguramente para junio o, si no, para después del verano. Pero lo de hacer algo especial para estos 30 años de Amaníaco está en mente. Más que nada por recopilar todas las anécdotas y vivencias de estos años, que luego ya no nos acordamos de todo. A la que podamos, la idea es reunirnos un día (o los que hagan falta) y empezar a anotar todo lo que recordamos y ponerles fecha y lugar.





-La editorial Amaníaco acaba de sacar un tomo recuperando el cómic Atasco Star de Alfonso López y Rafel Vaquer con algunos guiones de FP Navarro y Xavi Roca. ¿Cómo se fraguó este cómic y que se encontrarán los lectores en el tomo?
Bueno, aquí esto nos pilló de rebote. Inicialmente la idea era una propuesta de la gente de El foro de la T.I.A. que le hicieron a Alfonso López de sacar este recopilatorio, pero luego estaba el problema de darle el formato de libro y editarlo. Fue entonces cuando, por mediación de Alfonso, contactó conmigo Alejandro Ortega y nos pusimos a hacer el recopilatorio. También, por problemas personales de salud primero, y después por el confinamiento, que era imposible preveer cuándo se darían las condiciones para poder sacarlo, pues se retrasó bastante.
El recopilatorio ha quedado precioso. Es toda una joya para todos aquellos amantes de las revistas de Bruguera y también por poder ver la evolución de la serie, teniendo todas las historias reunidas en un solo libro. Estoy muy contento con el resultado y, creo, no soy el único. Eso sí, hay que dar las gracias a todos esos lectores de El foro de la T.I.A. que lo han hecho posible.
 

- ¿Qué próximos lanzamientos de Jan se tienen en mente de obras antiguas suyas pero exquisitas como el buen vino?
A ver... como tener, están Los últimos de Villapiñas, que está dando su trabajo con el tema de la restauración. No es una faena tan sencilla, lleva su tiempo y, evidentemente, a veces la gente nos recrimina que tardamos, pero han de tener en cuenta que nosotros, por desgracia, no vivimos de esto y que, en medio, tenemos que estar haciendo otras faenas remuneradas para poder vivir. Ojalá pudiéramos dedicarnos, única y exclusivamente, a recuperar estos materiales perdidos. Pero creo que a estas alturas todo el mundo ya sabe que, con lo que vende un cómic en este país, es prácticamente imposible para la mayoría vivir de esto... a menos que trabajes para fuera.

Hay un tercer álbum de Don Talarico que saldrá este año y que Jan acabó justamente este mes de febrero. Sale antes porque están todos los materiales y solo es el trabajo de maquetación.

Está el álbum de Lucas y Silvio que, como me pidió Jan, antes teníamos que sacar Los últimos de Villapiñas. Ahora, con DQomics, saldrá el Cab Halloloco, con las historias que salieron publicadas en su momento en Jauja y nuevas páginas. Aquí Jan se ha tomado el curro de volver a colorear de nuevo todas las páginas, para que no se viera variación entre las antiguas y las nuevas.

Y ahora que, esperemos, en breve volveremos a la normalidad, tenemos el recopilatorio de Días moscosos, la serie que dibujaba con guiones de Raúl Deamo en el Amaníaco. También hay otro libro que empezamos a preparar hará algo más de un año y que, con el confinamiento, todavía no hemos tenido tiempo de reunirnos y hablarlo. Eso ya lo contaré más adelante.





Deliciosos trabajos de Jan que pronto veran la luz

-Hace mucho se barajó la posibilidad de publicación de un tomo de Mirlowe y Violeta de Raf. ¿Aún está ahí la cosa? ¿Qué planes editoriales tienes?
No está aparcado, al contrario, con Jordi Canyissà no hace mucho que le dimos un repaso para ver qué materiales son los que faltan. Ahora te lo diría de memoria, pero creo recordar que si eran diecinueve álbumes, yo tengo escaneados quince de ellos. El resto habrá que recuperarlo de lo publicado y luego repasarlo todo e ir corrigiendo lo que veamos. Serán unas novecientas páginas.
Y aquí vuelvo a la respuesta de la pregunta anterior... son muchas, muchísimas horas las que hay que dedicarle y durante todo este tiempo uno ha de vivir, por lo que he de coger otros trabajos que me mantengan. Y el día sigue teniendo 24 horas y mis horarios son bastante alucinantes, por lo que no es de extrañar que a las dos o tres de la mañana esté contestando correos o que esté encerrado durante días, fines de semana incluídos, y que la gente no tenga noticias mías.


-¿Cuál será la próxima temática del número 57 de Amaníaco?
Pues el próximo Amaníaco será un especial publicidad. Ya estamos trabajando en ello, ya he hablado con algún que otro colaborador para darle posibles ideas a desarrollar y vamos tirando. Como siempre, saldrá para la segunda mitad del mes de julio.

Primeros trabajos de  Ricardo Peregrina en Amaníaco

Entrevista realizada en mayo de 2021