viernes, 23 de septiembre de 2022

El Capitán Trueno y la nueva censura (1ª parte) por Xavier Garriga

Xavier Garriga es experto divulgador de la obra El Capitán Trueno y del universo de las creaciones de Víctor Mora. Ha colaborado en los documentos de algunos coleccionables de Planeta DeAgostini como el dedicado a El Jabato, en diversos medios escritos y en este humilde blog en alguna ocasión. En este extenso artículo en dos partes expone sus teorías de por que El Capitán Trueno ha desaparecido de las tiendas de cómics, librerías y grandes superficies comerciales. Ahí va:


 

EL CAPITÁN TRUENO Y LA NUEVA CENSURA
(1ª Parte)
Por Xavier Garriga  

 
Como todos sabemos se ha escrito mucho acerca de la censura en general y de la censura aplicada a las aventuras de El Capitán Trueno en particular.  Haciendo un poco de memoria, las aventuras de nuestro héroe fueron concebidas a mediados de los años 50 del siglo pasado en un entorno dictatorial y por tanto, como héroe patrio que era nuestro capitán, tuvo que moverse bajo las coordenadas “nacional católicas” del momento. Aún así, Víctor Mora supo dar un aire fresco a las aventuras del nuevo héroe que había creado junto con Ambrós.


 Mítica portada del primer número de El Capitán Trueno aparecido en los quioscos el día 14 de mayo de 1956.

La ley de Prensa de 1966, auspiciada por el entonces ministro de información y turismo Manuel Fraga, bajo una aparente dulcificación de la censura para algunas publicaciones, resultó ser mucho más activa para el mundo de la historieta. En consecuencia, las aventuras de Trueno y otras muchas se infantilizaron y las reediciones que se hicieron posteriormente del personaje sufrieron una durísima censura de cortes y recortes efectuados en las series Trueno Color y especialmente Capitán Trueno álbum gigante en la cual se llegaron a masculinizar personajes femeninos originales, sustituir animales antediluvianos por animales de la época, negando así la evolución de las especies; desenmascarando también personajes enmascarados y muchas chapuzas más dignas de mentes enfermas y perversas. 

 
Trueno Color fue una reedición manipulada de las colecciones originales del personaje. Las portadas realizadas por el maestro Antonio Bernal son de una belleza indiscutible.

Pero este artículo que está usted leyendo no se refiere a este tipo de censura. Parte  de la frase del gran Groucho Marx : “¿Qué casual que casualmente pasen tantas casualidades?  Y también de una hipótesis no demostrada que se podría resumir de la siguiente manera: “ El Capitán Trueno ha sido víctima de una nueva censura”. 

Si la hipótesis fuera falsa, entonces podríamos preguntarnos ¿Es posible que de una producción tan notable como es la de Trueno y otros personajes no quede ni sombra de ellos en grandes establecimientos como El Corte Inglés, FNAC, ABACUS, librerías, librerías especializadas en cómics…?

No crean ustedes que quien escribe este artículo pertenece a ese inframundo de sujetos que ven conspiraciones por todas partes. Me refiero a esos tipos que niegan el COVID, dicen que el hombre (como especie, no se confundan) no llegó a la Luna, que Jesucristo era un extraterrestre y otras chorradas varias.

Lamentablemente no podré demostrarles mi hipótesis, así pues, algunos de ustedes creerán que puede ser cierto lo que digo, otros no lo verán claro e incluso los detractores más férreos pensarán que sí pertenezco al club anteriormente citado; aún así, sigo pensando... ¿Dónde han ido a parar los tomos apaisados de la edición más reciente? ¿ Y los “auténticos y genuinos Trueno Color”? ¿Y los tomos de las nuevas aventuras? ¿Y los volúmenes de los almanaques y extras?…

A partir del siguiente estudio voy a intentar demostrar mi hipótesis, sigan leyendo, please.


LA NUEVA CENSURA

Según el Diccionario de lengua española de la RAE, censura es la intervención que practica el censor en el contenido o en la forma de una obra, atendiendo razones ideológicas, morales o políticas.

En el año 2010, en la ciudad de Córdoba, se realizó una exposición titulada “De Saladino a Sherezade: Oriente en el cómic”. Por desgracia, no tuve la oportunidad de ver dicha exposición. Muchos periódicos hicieron difusión de la exposición y algunos de ellos tildaban al mítico Capitán de racista y xenófogo por haber luchado con toda su fuerza, según estos artículos, contra los malvados moros. Ante tal indignación hice un escrito en la sección “cartas al director” en uno de estos periódicos diciendo que en su larga trayectoria aventurera, Trueno y sus amigos se toparon con todo tipo de musulmanes, “buenos y malos”  (como con todo tipo de cristianos, africanos, indios, esquimales, budistas, orientales, etc), pero nuestro héroe solo  se enfrentó con aquellos que practicaban métodos despóticos y tiránicos a sus súbditos. A estos periodistas difamadores les recordé además que este cruzado paladín, siempre puso su espada justiciera al servicio de los débiles y oprimidos sin importarle demasiado cual fuere la raza, religión, sexo o condición social de sus defendidos. Incluso les invité a leer aquella aventura clásica en la que Trueno hizo de interlocutor de los mismísimos Ricardo Corazón de León y Saladino, Caudillos de la Cristiandad y del Islam respectivamente, sugiriéndoles un entendimiento entre ambas civilizaciones y evitando así un baño de sangre entre los soldados de ambos bandos.
Cabe decir que en 2010 todo y ya existir este tipo de rebuznos políticamente correctos quise pensar, como mal menor, que los periodistas que firmaron estos artículos estaban totalmente desinformados.

A mi modo de ver, hoy por hoy, particularmente en España y en el resto del mundo libre en general, existe un tipo de censura basada en discursos políticamente correctos y todo lo que se aleja de esta nueva biblia debe ser corregido o reprochado. Es así como cierta izquierda radical ha transformado unos movimientos nobles y defendibles como el feminismo, el cambio climático, las bondades de la diversidad cultural, el movimiento LGTBI (disculpen si me he dejado alguna sigla) y el animalismo, entre otros, en una especie de religión laica que quien no la practica, según la entienden ellos, es un ser moralmente inferior y, por supuesto, un fascista. Con esta presión constante muchos de los que creemos indiscutiblemente en los valores democráticos tendemos a autocensurarnos para no crearnos problemas nosotros mismos.

Vayamos a hacer un estudio exhaustivo del porqué en nuestra sociedad actual, las aventuras de El Capitán Trueno son políticamente incorrectas y, por el bien de nuestros hijos (aunque hoy en día los niños y adolescentes ya no leen cómics) estas publicaciones deben ser retiradas del mercado.


ESPECISMO

A menudo utilizamos los términos ser humano y persona como sinónimos aunque su significado académico no es exactamente el mismo. Cuando hablamos de ser humano nos referimos a un miembro de la especie biológica homo sapiens. En cambio, persona es una categoría moral, política y jurídica. Persona es un ser racional, libre, único e irrepetible. La duda, aparece cuando algunas personas se cuestionan si los humanos son los únicos animales que pueden gozar de la condición de personas.

Existen varias posiciones en defensa de los animales. Una de ellas es el animalismo que defiende que los animales tienen intereses tan importantes como los humanos. Dentro de esta corriente hay quien dice y defiende que todos los animales son sagrados, es decir, que merecen un respeto absoluto y en consecuencia tienen el mismo valor que un ser humano, por ello, muchos de los adeptos a la causa utilizan términos como el amigo perro, el primo primate o el hermano burro.

En las aventuras de El Capitán Trueno, aparecen muchos ejemplos de antropomorfismo, es decir, atribuyen a ciertos animales comportamientos humanos. A modo de ejemplo pensemos en el puma Garritas, el chimpancé Jujú, el avestruz Zampalotodo, el burro Nicasio, la foca Linda y un largo etcétera.

el puma GARRITAS (TRUENO COLOR 29, página 9, viñeta 7)

El chimpancé JUJÚ (TRUENO COLOR 23, página 10, viñeta 12) 

El avestruz  ZAMPALOTODO (TRUENO COLOR 290, pag 3,viñeta 5)

El burro NICASIO (TRUENO COLOR 167, página 9, viñeta 6)
 

 La foca LINDA (TRUENO COLOR 169, página 3, viñeta 4)

De hecho, en muchas de las aventuras de nuestro héroe, estas mascotas son pieza clave para la victoria de Trueno y sus amigos contra el malvado de turno. Pensemos, por ejemplo, en la aventura del siniestro Conde Kraffa en que el primate Jujú liberó al Capitán Trueno de una terrorífica muerte y gracias a su liberación el cruzado paladín fue capaz de aplastar la tiranía del déspota, aunque como sabemos, Kraffa se convirtió posteriormente en el Pulpo protagonizando una de las aventuras épicas más recordadas por los coleccionistas.
 

TRUENO COLOR 23 página 12.
En muchas ocasiones, nuestros héroes son salvados por sus mascotas.

El burro Nicasio protagonizó en diversas ocasiones un patético aunque simpático baile junto a Goliath para librarse de los esbirros de turno. El cascanueces, en estas aventuras, encuentra una nueva forma de luchar alternativa aparcando momentáneamente “el noble arte” de “cascar nueces”.

 TRUENO COLOR 166, página 14. Goliath y el burro Nicasio idearon una nueva forma de lucha

El puma Garritas es clave en el secuestro de Sigrid protagonizado por el malvado Capitán Krisna, puesto que es el único superviviente junto al moribundo padre Miguel del secuestro de la reina.

En estas aventuras los animalistas a ultranza se sentirían comprendidos e incluso, algunos de ellos, pagarían muy contentos la cuota de la asociación de amigos del Capitán Trueno.

Por otra parte, estos activistas mirarían con muy malos ojos las comilonas de Goliath y probablemente dejarían de pagar la cuota. Ya sabemos que nuestro tragaldabas junto con el currante Otilio son los dos comilones más ilustres de nuestro cómic patrio. Todo tipo de bichos pueden ser objeto de una comilona carnívora y ello puede chocar con las ideas políticamente correctas de algunos animalistas vaganos.

 
Goliath y Otilio son los dos comilones por excelencia del cómic patrio.
A lo largo de la colección Goliath fue participando en diversos “concursos” de comilones saliendo siempre victorioso en todos ellos.

El vaganismo es un movimiento político favorable a los derechos de los animales y una de las reglas básicas de este movimiento es no consumir productos animales.

Esta filosofía de vida ya se está imponiendo en los comedores de muchos centros educativos asesorados por algunos Ayuntamientos.

Así pues, las comilonas de nuestro buen tragaldabas no son un buen ejemplo a seguir para este tipo de iluminados que cada vez tienen más fuerza y más influencia en los programas electorales de diferentes partidos políticos.

Por otra parte, en las aventuras de Trueno, también aparecen muchas escenas de caza que, por supuesto, tampoco están bien vistas por los sectores animalistas radicales. Según ellos, los cazadores y ganaderos son unos especimistas sin escrúpulos que creen que por el simple hecho de pertenecer a la especie humana se sienten superiores a nuestros amigos perros, a nuestros primos primates o a nuestros hermanos burros, entre otros.
 

TRUENO COLOR 91, página 13, viñeta 3. En los períodos de descanso entre aventura y aventura, a veces, vemos a nuestros héroes de cacería.

Aún así, en algunas aventuras de nuestros héroes, aparece algún guiño animalista.

El Capitán Trueno ama los animales aunque tiene claro que la vida de un ser humano está por encima de la vida de cualquier otra especie.

Continuará en la 2ª parte en que viene lo gordo:
El Capitán Trueno: Patriotismo, crencias religiosas, machismo y el movimiento LGTBI.
Casi na...
 

3 comentarios:

Ismael dijo...

Totalmente de acuerdo con Garriga. Nos dirigimos a la "Estupidez Absoluta" a toda velocidad. Los guardianes de la moral y de la "ideología imperante" no perdonan a nadie y además han inventado un calificativo demoledor (FACHA) que usado en redes o en medios afines equivale a un arma de destrucción masiva.

Oscar J dijo...

Hola: estando de acuerdo contigo en el tema "nuevas religiones" de parte de nuestra sociedad (aun siendo yo totalmente agnóstico muchas veces me digo: "¡iros a misa y dejaros de chorradas!"), no creo que la desaparición de Trueno de las estanterías de las grandes superficies obedezca a ninguna censura de lo políticamente correcto. Ahí tenemos a Astérix comiendo jabalíes sin medida, y a Tintín con toda la mochila de absurdas acusaciones históricas sobre sus espaldas. Las estanterías llenas. Más bien creo que el tema va de la absoluta desidia de Penguin Random House sobre toda la herencia Trueno, por razones para mí desconocidas.

Evelio dijo...

Un análisis espléndido, admirable, y muy agudo, que comparto. Sin embargo, yo creo (y ésta es otra hipótesis no demostrada) que el repliegue (no me parece una desaparición en toda regla) de existencias y la interrupción de las que estaban en curso, obedece más bien a las estrategias comerciales de Penguin Random House. Naturalmente, lo comercial no tiene una explicación meramente economista, sino que está vinculado a esa "censura medioambiental" tanto como al perfil de los consumidores.