viernes, 4 de septiembre de 2026

Arte original - Jano - Origin of Comics

El tiempo pasa y los grandes ilustradores españoles merecen ser recordados cada cierto tiempo. Francisco Fernández-Zarza Pérez (1923-1992), más conocido por su seudónimo Jano, fue uno de los grandes cartelistas españoles, además de dibujante, rotulista e ilustrador.

Dicen que, cuando el escritor Terenci Moix conoció al artista, le espetó: «¡Cuántas malas películas he visto por culpa de tus carteles!».

Su primer trabajo publicado fue, con tan solo cinco años, para la revista infantil Macaco. Bromas aparte, aunque esto realmente ocurrió, su carrera comenzó como ilustrador de tebeos para la revista Satanás, posteriormente llamada Ginesito, en el estudio de Adolfo López Rubio.

Su primer trabajo publicitario relacionado con el cine data de 1945. Se trataba de un retrato del cantante Jorge Negrete para la película El rebelde.

La firma Jano se hizo popular cuando apenas tenía 27 años, gracias a sus trabajos para los distintos medios de promoción cinematográfica, como carteles, afiches y otros elementos publicitarios, especialmente desde comienzos de los años cincuenta. Su carrera había despegado ya en los años cuarenta, realizando dibujos cinematográficos en un principio para distribuidoras como Chamartín o Suevia Films. Fue una labor a la que se dedicó durante más de seis décadas, realizando cientos de carteles tanto para películas españolas como extranjeras.

Los carteles /ilustraciones se realizaban a mano, utilizando técnicas como la acuarela, el gouache y la tinta y captaban a la perfección el espíritu de la película. Las letras de los títulos se pegaban directamente sobre el original.

También realizó grandes dibujos para las fachadas de los cines. El primero de estos grandes dibujos fue para la película Recuerda, de Alfred Hitchcock, en el cine Gran Vía de Madrid.

Se afirma que realizó más de 3.000 carteles de películas. Durante los momentos de mayor productividad y carga de trabajo necesitó contar con asistentes y con un estudio propio para poder abarcar toda aquella producción. Por allí pasaron artistas como José Montalbán, que aprendieron con él antes de iniciar sus propias carreras.

Son recordadas sus portadas para las novelas de El Coyote, de J. Mallorquí, y en colecciones como Flash Gordon, El Príncipe Valiente o Rip Kirby. También realizó ilustraciones y portadas para la revista Chicas.

Su propio hijo contaba, durante una exposición dedicada a su padre que se celebró en la Biblioteca Regional de Madrid Joaquín Leguina en 2024, que gracias a estos trabajos para la revista Chicas, durante los años cincuenta, durante la Feria del libro del Retiro, las jovenes se volvían locas, cuando conocían al creador des tas ilustraciones. 
 
En los años ochenta, con el auge del videoclub, muchas cintas llevaban sus dibujos en las caratulas. Jano supo mantener su estilo y, al mismo tiempo, adaptarlo al género de cada película.

El autor se convirtió también en un maestro en el arte de la caricatura, captando con gran precisión los rasgos de los intérpretes. Sus dibujos fueron muy populares dentro de este campo.

Jano fue un artista de enorme capacidad de trabajo que dejó una huella fundamental en la imagen del cine español y en la ilustración gráfica de varias generaciones. Así se describe su trayectoria en el prólogo del libro Las estrellas del cine español vistas por Jano:

 "Su formidable chispa, acoplada a una rapidez de trazo y una capacidad de trabajo extraordinaria, le llevarán a realizar miles de carteles, guías y programas de mano, amén de otros modelos de publicidad cinematográfica. Diseño carteles para películas, cuadros costumbristas, portadas de libros, afiches publicitarios de diversa índole (turísticos, taurinos, deportivos...) o grandes fachadas de salas de cine.. pero la faceta que le hizo único en el mundo de la comunicación publicitaria cinematográfica fue, sin duda, la caricatura o el dibujo de rostros."