miércoles, 5 de marzo de 2014

Entrevista a Carrillo / Antonio Pérez García (1ª Parte)


 En la actualidad cuesta convencer a un dibujante y guionista de cómics como Antonio Pérez García (1931), más conocido como Carrillo, para hacerle una entrevista. Ya que como él mismo dice toda su historia profesional está en Internet. Aun así con mucha amabilidad en enero me concedió esta entrevista.
    
Carrillo nos ha hecho vivir grandes aventuras por los mares de China, países orientales, y tierras exóticas simplemente leyendo sus tebeos que se han publicado en casi todo el mundo. Estos últimos años EDT ha recuperado en tomos sus obras más importantes: El Capitán Pantera (en estilo realista en 1975 y en estilo semi-cómico en 1983), su obra más famosa; Gora Gopal (1972) y Los Mercenarios (1975). Algunas las pudimos leer en los ochenta en los tebeos de Bruguera. En los tomos de EDT hallaremos aventuras clásicas con héroes de una pieza acompañados de rotundas y potentes mujeres. Carrillo es uno de nuestros grandes dibujantes, domina la figura humana tanto en estilo realista como en cómico y una cosa es segura, sus mujeres siempre son bellas. Además es también el guionista de todas estas exóticas y aventureras series.

La revista Bruguelandia en su nº 16 del año 1982 estaba dedicada a Carrillo. En ella tú mismo escribías tu biografía. Acababas el artículo así
: Me hubiera gustado explicar que es la historieta, como la veo yo y cómo debe ser. También por qué soy historietista y no otra cosa... Y lo que cuesta llegar... y mantenerse.

En 2014, 32 años después, te planteo algunas de estas mismas cuestiones.

ENTREVISTA A
CARRILLO


 -¿Qué es la historieta y cómo la ves?
¡La historieta es la octava maravilla del mundo! La historieta es como una película con imagen fija. La historieta es todo, y te digo TODO. El día que la historieta desaparezca el mundo se dará cuenta de la ocasión que ha perdido de crear cultura. Aunque por desgracia está muy olvidada.

La historieta es cultura pura. Empieza como un entretenimiento y una especie de diversión. Para mí lo es todo porque yo he querido ser historietista toda la vida. Me obligaron a estudiar bachiller y lo hice con la promesa de que cuando acabara podría dedicarme a dibujar. Aunque luego no fue así.

Al acabar el bachiller su padre cambio de idea y le dijo que aquello de las historietas era para gente rara. “Me llevé una gran desilusión. (...) Me mantuve firme en mi decisión y me gané una bronca fenomenal. Dos días después, mi madre vino a mi habitación y me entregó un sobre con 3.000 pts y me dijo: Dice tu padre que vayas a vivir tu vida de artista y si se te acaba el dinero y no has conseguido trabajo, vuelve para ser un chico normal”  Extraído del escrito del autor en  Los Mercenarios (editorial EDT, 2012).

Se alojó en una pensión lejos de casa y más tarde consiguió trabajo en Gráficas Espejo que publicaba la revista Diez Minutos. Ahí vieron la luz sus primeros trabajos publicados sobre temas de actualidad. A los 21 años volvió a casa y hubo paz. 

Inicios de historieta para la revista Diez Minutos hacía el año 1953

Cuando la historieta se mete dentro de uno te abarca del todo. Yo me levantaba pensado ilusionado en lo que iba a dibujar, disfrutando de aquello. La verdad es que no me preocupaba mucho por lo que me iban a pagar. He trabajado con editores que me han preguntado que quería cobrar; otros me decían podemos pagarte esto y otros esto otro, que era tan poco que no acepté. Lo principal es dibujar y he ido escogiendo editores de aquí y de fuera sobre todo los que me dejaban hacer mis historias. He disfrutado durante toda mi vida dibujando cómic. Ahora muchas veces echo la mirada atrás y pienso lo tonto que fui con algunos editores, pero hago el recuento de las horas y los años que he disfrutado dibujado y ha merecido la pena. Me he sentido lleno y ni a mi ni a mi familia no nos faltó de nada.
Hay políticos que sienten la política y otros que hacen política  por dinero. Con los dibujantes pasa lo mismo, pero el que va por dinero acaba fracasando. El que dibuja por que le gusta acaba siendo reconocido. Así es la vida del dibujante en todo el mundo.

Carrillo en una exposición que se realizó en 1999 en el desaparecido Museo del Còmic i la il.lustració de Barcelona

 Historietas románticas en los 60

-¿Cómo debe ser la historieta?
Lo principal es el guión. Un guión malo y un dibujo estupendo acaba en nada. Un dibujo mas bien flojito y un guión estupendo se vende como rosquillas. Para que sea perfecto: 50 % de guión bueno, 50 % de dibujo bueno. Esto en referencia a la gente que lee cómics, no a los que van a mirar los dibujos pero que casi nunca leen. A estos les gusta lo de tal dibujante y ya está.

En cuanto al guión, te diré que es tan importante como el dibujo. Una historieta para llegar a ser obra maestra, debe reunir intuición artística, técnica y guión, todo de gran calidad”  Entrevista de Manuel Darias a Carrillo  (Diario de Avisos, 1975)

AVENTURAS DEL FBI. Carrillo es el que más episodios realizó de esta serie con un estilo clásico y realista.


EL CAPITAN PANTERA. Puede decirse que este personaje nació en 1952 como Diego el Marino para la revista Diez Minutos. Este personaje marinero ha ido acompañando al autor bajo diferentes nombres cada vez que cambiaba de editorial por motivos de derechos: El Capitán Pantera (Revista Chicos, 1954), El Tiburón (Revista Gaceta Junior, 1969), El Javanés (Editorial Toray, 1971), Mares de China con el Capitán Rowe (Revista Chito, 1976) y la versión en clave de humor que con más cariño recordamos: El Capitán Pantera (Editorial Bruguera, 1983). Todos ellos siempre con la aventura por la aventura como estandarte.
 
 Diferentes versiones de El Cápitan Pantera. La primera, la más antigua, es del año 1954 y publicada en la revista Chicos nº 14. El Javanés con portada de Rafael Cortiella.


Luis Gasca escribió lo siguiente en su libro de 1969 Los Cómics en España (editorial Lumen): El Capitán Pantera es uno de los pocos cómics eróticos españoles. El Capitán Pantera ambientado en puertos tropicales es el primer personaje español al que le gusta beber bien y amar. Las mujeres que encuentra en cada puerto son muy guapas, en la línea neorrealista de Gina Lollobrigida y Sofía Loren. Y, ademas, acostumbran a ir siempre descalzas

-¿Por que eres o eras historietista?
A lo mejor en los años 40 si hubiera existido la televisión o las consolas igual hubiera sido otra cosa. Pero es que apenas no había otra cosa que libros, novelas y tebeos. Comprabas los tebeos cada semana con tu pequeña paga. Al principio me regalaban el Flechas y Pelayos y el Maravillas pero aquello era propaganda franquista. Te dabas cuenta y por eso fracaso. No los quería. En cambio compraba el Chicos (1) y aquello sí me llenaba y me hacía querer ser dibujante de tebeos o al menos intentarlo. Además leía a Salgari, Conrad, Somerset Maugham. Lo que empezaba a caer en mis manos era policiaco o ambientado en los mares del Sur. A mí me atraían por las portadas. Leyendo aquello me armé un mundo de fantasía. Solo veía eso, iba por la calle, por ejemplo, veía una chica guapa y la situaba en las islas Hawai. Todas estas influencias se introducían en mí y decidí ser dibujante de tebeos.


Cada vez que acababa una historia le encontraba defectos y la próxima la quería hacer mejor. Un dibujante de cómics no cuenta las horas de trabajo. A veces he estado tres días para acabar un encargo para Inglaterra que era urgente, por que me había dormido en los laureles ya que también me gustaba divertirme y salir. Todo lo que ha ocurrido en mi vida ha sido amortiguado por el dibujo. Pensaba en la situación política, los problemas cotidianos y personales pero como no tenía tiempo me evadía en el dibujo.

-¿Te costó llegar y mantenerte como dibujante? En alguna entrevista has mencionado que este oficio plantea dificultades, incomprensiones, rencores, y otros problemas.
Siempre, desde el principio, te cuesta y tienes que luchar con todo porque el editor normalmente es el enemigo natural del dibujante. Pero también lo son otras personas que están en las oficinas de las editoriales. Llegan allí por un sueldo, opinan y creen entender y cuando un dibujante les cae bien le van cortando el paso a otro. No piensan “este es mejor que aquel”, sino “este que es peor es mi amigo y el otro que es un poco serio, nada”. Esto da pie a muchos problemas.


Está el mal editor que cuando vas a entregar tu trabajo te enseña el de otros y te va pinchando. Piensas en hacerlo como ese o mejor y llega un momento en que de verdad lo haces mejor y no dices nada. Muchos de estos editores se han ido al traste por ignorantes y por ir de cara al dinero. Otros editores mejores han subsistido aunque luego por desgracia también han quebrado debido a la llegada de otros entretenimientos como la televisión o los videojuegos.



Hace mucho para un dibujante que el editor te trate como un igual. Muchos te quieren tratar así, pero piensan que eres su empleado o que te dan trabajo y te tratan con superioridad como si fueras su hijo pequeño. Si el editor es amable vuelves. José Manuel Lara de Planeta se veía un hombre educado y teniendo el poder que tenía me trató como un igual y me acompañaba hasta el ascensor. Dalmau Socias de Editors, que conocí a través de Gosset (Jorge Gosset Rubio), también me acompañaba hasta la puerta. Le llevabas el material, lo veía detenidamente y lo pagaba al entregárselo.
Me acuerdo del director Manuel Rollán Rodríguez de la editorial Rollán que era un poco chuletas pero que te trataba con campechanía, o Doña Consuelo Gil de la revista Chicos, que era una mujer muy educada pero que te trataba con esa superioridad que te comentaba antes como si fueras un hijo pequeño o un nieto al que hay que corregir.

En Bruguera siempre me ha ido bien. A veces pedía un aumento de sueldo, me decían que no y me iba a otro sitio o me llamaban de Toutain o de Macabich. Aceptaba trabajos para Inglaterra que pagaban muy bien. Luego me volvían a llamar de Bruguera y como sabían lo que le gustaba dibujar a cada autor, me ofrecían cosas de aventuras y también me aumentaban el precio a pagar. Era más lógico que al dibujante que cumplía le aumentasen el sueldo cada año, ¡pero no!, tenía que ser cuando te ibas y volvías a entrar.

También he trabajado para editoriales italianas y alemanas y ambas me dejaban hacer lo que quería. Los guionistas ingleses no. Tenías que hacer lo que ellos querían al pie de la letra. Te decían una pareja hablando, de medio plano, él de medio perfil y ella de frente, en el fondo hay mesa con una jarra con ocho flores. Y tenías que dibujar hasta las ocho flores.

Ser historietista es siempre una batalla a muerte pero si de verdad tienes afición, si la llevas dentro de ti, tienes ese espíritu de lucha, de trabajo y de no contar las horas, ¡Ganas! Y eso te compensa de todo.

“Carrillo ha sabido expresar su amor por la aventura exótica sin incidir en los tópicos colonialistas al uso y sin menospreciar a los colonizados” Salvador Vázquez de Parga. Los cómics del franquismo (1980). 
Es verdad, en los años 40 y 50 ha habido historietas que miraban a los indígenas por encima del hombro, como gente despreciable. Y no es eso. Son gente como nosotros y creadores de civilizaciones.

-¿En Can Can (1958) aparecía tu sección las chicas de Carrillo. ¿No te las censuraban en aquella época?
Sí que las censuraban. Yo las hacía a patadas y también las hacían otros como las chicas de Julio Vivas, Iñigo, Peñarroya. “Las chicas de” fue un capricho del señor Rafael González de la Editorial Bruguera. Lo hice porque había que hacerlo. Si tenían que enseñar pues enseñaban y sí que la censura intervenía pero la peor censura era la de González.


En la portada de este Selecciones del Humor DDT de 1958 ya se anuncia en su interior historieta de Carrillo "el creador de chicas superguapas"


-Luis Montañá (autor de Ray Benson), me hablo del Club Dhin fundado en 1972 y del que él era socio. Fue una buena idea tuya para luchar por vuestros derechos y para ayudaros mutuamente. Duró cerca de siete años. Háblanos del club, como os ayudaba. ¿Cómo es que no continuo? ¿O se transformó en otra cosa?
Yo siempre había pensado en un Club estilo ingles para dibujantes. Un lugar donde todos nosotros fuéramos a hablar, a entretenernos, a tomar una copa, a jugar a las cartas... Esto lo propuse yo en un homenaje que hicieron a Emilio Freixas en el restaurante Can Pere Botero en Vilassar de Mar. Su dueño era un amante de este arte y coleccionista y nos invitó a todos cuando a Freixas le dieron en América el premio al mejor dibujante del mundo.


Arriba el autor con el lápiz gigante firmado por varios autores en en el homenaje a Emilio Freixas. Debajo Freixas al lado de Carrillo.

En una mesa estaba Alfons Figueras, Francisco Macián, el de la película de dibujos El mago de los sueños, y alguno más, y les dije, con este ambiente tan bueno, por qué no formamos algún un día un club. Al cabo del mes hicimos una reunión en el altillo del bar Velódromo en la calle Aribau. La idea de Macián fue la de un club pero con aspiraciones a derechos de autor entre otras cosas. Una especie de sindicato de dibujantes. Se fijó un pago de 200 pesetas por mes y nos reuníamos allí. Luego alquilamos un local pequeño.
En el segundo año de existencia del club, Macián nos orientó con un libro que hablaba de los derechos de autor y estoy hablando de la época de Franco. En este libro explicaba que de todo dibujo impreso se tenía que devolver el original al autor porque lo que el editor compraba era el derecho a publicar. Después en cada reedición se tenía que pagar un tanto al dibujante y al guionista. Muchos autores no compraron el libro, solo querían trabajar, que no les entorpecieran su trabajo y los derechos de autor les daban igual. Mucho tiempo después, cuando el editor les decía que pasaran a recoger los originales ni fueron. Jordi Buxadé fue un dibujante magnífico, de lo mejor en la temática del oeste, de humor y de chicas impresionantes. Una vez lo llamo Toutain para devolverle unos originales de una serie de chistes realizados por él, y pensaba que era una trampa del editor, que le preparaba una encerrona. Pero nosotros le e decíamos ¡pero si son tuyos!

De izquierda a derecha. Alejandro Blasco más conocido como Cuto ya que su hermano Jesús Blasco dibujo al famoso personaje de tebeo Cuto con el físico de su hermano de joven, aunque ya lo llamaban antes así. Carlos Giménez, con la copa en la mano, Jesús Blasco y Carrillo.

Jesús Blasco y Carrillo.

Yo desde que leí ese libro siempre me he preocupado de reclamar todos los originales. O al menos de los que me han interesado, porque también he hecho cosas malas o flojas de encargo. Las cosas como son. Eso sí, cuando empecé a crear mis personajes con guiones propios ya me empleaba a fondo, porque es una responsabilidad.


Pero la cosa fue decayendo porque los derechos de autor no se conseguían y a todos los que estábamos en el club, los editores te ponían en la lista negra. Te exigían mucho, te pagaban cuando querían, y al final te dabas cuenta de que todo venía de ahí, de pertenecer al club. Fuimos quedando cada vez menos. Muchos no pagaban la cuota y el trabajo escaseaba. Al final el grupo se deshizo y ahora el local es una peluquería de señoras.

Su firma era la única española que aparecía en los cómics ingleses ya que firmaba como Carr que parecía ingles. En 1998 publicó este libro con Ediciones Martínez Roca.

A la izquierda la mujer de Carrillo y él mismo posando junto a otras mujeres de otros dibujantes como si de un personaje aventurero de sus historietas se tratase.

Continuará
Entrevista realizada en enero de 2014

(1) Estamos ante una revista infantil-juvenil cumbre del pasado siglo. Su diseño, su calidad gráfica y la aplicación de fórmulas estimulantes y eficaces, propias de la gran prensa e inéditas hasta entonces para los periódicos para niños, hacen de Chicos, y sus revistas un hito que emerge del ambiente deprimente del entorno. Los criterios de eficacia impuestos por Consuelo Gil (su directora) conceden la mitad de sus páginas para el mundo de la historieta, y lo demás para la ilustración y las numerosas y atractivas secciones, y participación de lectores. Extraído del Libro "1938 Chicos 1956 Semanario infantil. Cronica de una revista" (Biblioteca Valenciana, 2004)

3 comentarios:

Ismael dijo...

Siempre tengo hambre de estos dibujantes.
Excelente entrevista y selección de imágenes.

DELLIAFONTE dijo...

las mujeres que dibujaba!! Y que mujeres!!!.....

Josep Callejón Giménez dijo...

Uno de los mejores dibujantes de cómics de todos los tiempos y un gran amigo, además de una excelente persona.