domingo, 27 de noviembre de 2016

Reseña y presentación: Sesion de Tarde de Jonathan lara y Stephen Hausdorff




Un joven recorre Galicia en una vieja furgoneta, llevando la magia del cine de pueblo en pueblo y allí donde le contratan. Isaías es un proyeccionista, no es un trabajo muy bien pagado y casi extinguido, pero le permite huir de su pasado y a la vez seguir los pasos de su padre.

El guionista Jonathan Lara firma esta historia intimista de búsqueda de identidad y de lo que es la familia. Lara ha sido guionista de programas de televisión, dirige cortometrajes y ha escrito relatos. Stephen Hausdorff tiene la difícil tarea de poner en imágenes esta historia en la que aparentemente no ocurren cosas espectaculares, pero está llena de pequeños silencios, ritmo lento, y mucha emotividad. Sesión de tarde es su primer cómic largo y aprueba con nota. Un dibujo aparentemente sencillo, con reminiscencias del manga en los personajes femeninos, y bueno, en la nariz a lo Mazinger Z que tiene su protagonista. Hausdorff ha colaborado en fanzines, dibujado tiras para el periódico Metro en su edición hongkonesa y es animador de videojuegos. Algunos le podemos recordar por aquel extravagante cómic autoeditado titulado The Shower.

 
Sesión de tarde se divide en seis capítulos que se inician con una bello cartel dibujado con películas clásicas del cine que son las que proyecta el protagonista de la historia. Isaías ha dejado atrás una parte de su vida e intenta encontrar una explicación, entender y seguir la pista de su padre. En este camino, en esta road movie, se cruzará con diferentes historias y personajes, que irán enriqueciéndolo y cambiando su forma de pensar.


150 páginas estructuradas en seis o ocho viñetas para narrar esta historia pausada que transcurre por los pueblos de Galicia en los años ochenta. Hausdorff hace que las largas y precisas conversaciones de los personajes no se hagan estáticas. Buenos y creativos planos.

Sesión de tarde muestra también el amor de Lara por el cine mas clásico y, está claro, por la familia, aunque los caminos no sean fáciles. Y además nos da alguna pincelada de la situación política de los 80 a través de los medios de comunicación. Hausdorff pone en marcha un muy acertado uso de diferentes tintas, azul y sepia, para plasmar el paso del tiempo y un ritmo, unas pausas, que se palpan y te sumergirán en esta historia de detalles.


Últimamente la editorial La Cúpula nos esté presentando pequeñas joyas costumbristas con forma de cómic y esta es una de ellas.



El pasado 8 de octubre de 2016 tuvo lugar la presentación de Sesión de Tarde moderada por Rocío Vidal y con la presencia del dibujante Stephen Hausdorff  y el editor de La Cupula Emilio Bernárdez. Aquí podéis descubrir más sobre esta obra:

-Algo que me sorprendía es lo unificado que veía “Sesión de tarde”. Muy de autor. Como si solo lo hubiese realizado una persona. Los dibujos no van por un lado y el guión por otro. 
El guión era muy literario y había que escribirlo en imágenes. Es una obra muy conjunta porque antes de mandar las páginas a la editorial le pasaba el boceto a Jonathan y él dibujaba encima un poco. El también dibuja, no es solo guionista. Antes de trabajar juntos en este cómic él ya me había retocado cómics míos y también a la inversa.


-¿Por qué se ha escogido un proyeccionista?
Jonathan es muy cinéfilo y él escogió todo este ambiente. Yo después revisioné el cómic muchas veces y cada vez descubría algo nuevo que yo había dibujado en automático o porque lo sentía. El cómic está dividido en seis capítulos y cada uno empieza con el cartel de una película. También le pedí que como era mi primera historia larga él la podía dividir en capítulos y lo estructuró todo de maravilla. Jonathan ha escrito programas de televisión local y cortometrajes y es un todoterreno en su escritura y estilo.

Dividió la historia utilizando los carteles de las películas y cada una de ellas está relacionada con un núcleo familiar y tiene un mensaje. La primera, L'Atalante, es una película muda en la que decían que si ibas al centro del mar y nadabas puedes ver a la persona que amas, pero el cómic es menos profundo de lo que parece (risas).

Una buena tarea de documentación, se nota que hay trabajo detrás y una manera ligera, entre comillas, de explicarlo todo. A nivel de dibujo cuentas una historia de hace un tiempo, con el peso de los años, pero con un estilo de dibujo que no parece ni viejo ni pesado y que es agradable de leer.
Todo está como he dicho muy documentado y sucede en unas fechas muy precisas. Fíjate que cuando habíamos terminado el sexto capítulo Jonathan me dijo “he revisado lo que me comentaste y sí, la furgoneta esta equivocada, tienes razón. ¡Y la furgoneta sale en todas las paginas!! Así, pues, la volví a dibujar en todas las páginas, no podía dejarla así.


Emilio Bernárdez: Es una obra muy documentada, cuidada y matizada. Detalles como que Stephen al principio dibujaba una lata de la marca Estrella Damm, pero por indicaciones no podía ser, porque en Galicia en los 80 se bebía Estrella Galicia.
Hausdorff: Me replanteé mucho la forma en las que hacía los cómics trabajando en este proyecto. ¿Por qué hacia las cosas de esta manera? Efectos de una transición de un estilo manga que antes utilizaba porque sí, y que no era un estilo mío personal. He madurado y aprendido con este cómic.

Si hay una cosa mía en el cómic es la bufanda, porque me gustan. Y el protagonista fuma porque Jonathan siempre hace personajes que fuman porque dice que no sabe como ponerlos.



-¿Hay algo de tí en el protagonista?
Al final el personaje soy yo también y espero que cada lector que lo lea también lo sea, porque además de ser observador se pueden distinguir diferentes matices. Yo por ejemplo me fui diez años de España y ahora publicar este cómic es como si fuese mi regreso. Me fui a Honk Kong y les dije a mis padres que quería convertirme en un hombre, madurar. He vuelto muchas veces, pero a España, es como volver con este cómic, es como volver con mi familia, a congraciarme con ella, es una diferencia generacional. El protagonista no es igual al inicio de la historia que al final, lo viví mucho. Pero cada uno leyéndolo podrá extraer una historia distinta.


-¿Qué historia te gusta más?
Son seis historias y una historia grande. A mí emocionalmente me encanta el capítulo cinco. En  verdad son todo núcleos familiares distintos pero iguales a la vez. Tanto en dibujo como en emociones me decanto por este capítulo. Todo está ahí, empiezas a entender la historia, puedes volver a empezar y entiendes cosas en las que no te habías fijado. El dialogo final de ese capítulo, es una relación que yo tengo quizá con mis hermanos. Jonathan me dice siempre que tenemos que presentar este cómic diciendo que trata de la diferencia generacional y de cómo esta impide o no permite al final del franquismo, que una izquierda de consolide o venza. Yo no sé si Jonatnan es apolítico, no sé si es intencionado, pero también aparece política en este cómic.


-¿Te has basado en tu propia familia para dibujar alguna cosa?
Sí, yo dibujo los fondos mucho, con mas o menos detalle y he usado referencia de casas o familiares míos. El fondo, aunque solo sea una escena, es para mí como el calor o lo que se respira de esa familia. Mi familia es algo especial y no sabría encajarla en ninguna de las que aparecen, pero aprendí muchas cosas de mi familia con esta historia. Me he pasado dos años dibujando este cómic y he pensado mucho en mi padre y mi madre.


-¿Qué detalles se pueden contar más? 
Bernárdez: Al estar acabado el cómic desde la editorial pensamos que en vez de reproducirlo en negro lo hariamos en azul, que le daría ese tono de melancolía, de morriña, que recuerda a la lluvia que hay en Galicia. Los flash backs los haríamos en otro color y a los autores les gustó la propuesta. La editorial solo hizo algunas sugerencias y ellos las fagocitaban, todo el merito fue de ellos.
Hausdorff: Los dibujos finales de las páginas en blanco son pequeños elementos muy importantes por que son la conversación principal que trata ese capítulo. Puedes pararte en ellos y pensar. Estéticamente también quedan bien.
Las pausas narrativas esos momentos en blanco son muy palpables en Sesión de Tarde.
Es muy del guionista. Los silencios hablan y si tienen que hablar los personajes hablan lo mínimo 
Bernárdez.: Es muy difícil hacerlo, he visto gente que lo intenta pero no le funciona.


-¿Cómo fue la portada?
El título en principio era “proyecto Galicia” (risas.) El título final se lo debemos a Natalia. Estábamos por Camino de invierno pero a mi la idea de poner invierno no me gustaba o porque lo limitaba demasiado y quería que el cómic se vendiera también en verano. Natalia surgirió Sesión de tarde por lo de las películas y la nostalgia. En la portada, hice varias pruebas, dibujando un camino, pero no funcionaba. Con el título definitivo me vino la idea de que por las tardes cuando veía Bola de Dragón llovía siempre, y este la acción de este cómic transcurre en Galicia y lo peor de todo es que no llueve en ningún momento. Pero en la portada sí. Dibujé al protagonista en la portada de niño, y los elementos que hay en la mesa son todos muy importantes y, claro está, aparece también la furgoneta.
Me aseguré de que cada pueblo existiese y en los que pudiesa nevar..Espero que os guste y se lo regaléis a vuestros familiares.

SESIÓN DE TARDE
Editorial: La Cúpula.
Guión: Jonathan Lara.
Dibujo: Stephen Hausdorff.
Páginas: 148.
Precio: 14 euros.



Bonus The Shower:

¿Que pasaría si la ducha de tu casa te pudiese transportar a otro lugar de la ciudad, pero con el inconveniente de hacerlo completamente desnudo? Una alocada y divertida historia de Stephen Hausdorff de estilo y ritmo marcadamente manga. El plus, descubrir la diferencia de estilos entre esta historia y Sesión de Tarde.