sábado, 30 de mayo de 2015

Reseña y presentación cómic: 17. Vivir, Revivir, Sobrevivir de Àlex Santaló Editorial Panini


Reseña: 17. Vivir, Revivir, Sobrevivir de Àlex Santaló
 
Que con el cómic se puede contar cualquier historia es algo que la mayoría ya sabemos. No hace falta que contenga acción, tipos vestidos con mallas o humor. Nos puede presentar una historia tan intensa como la muerte de Gwen Stacy en manos del Duende Verde sin recurrir a la aventura.

17. Vivir, Revivir, Sobrevivir cuenta la historia real del propio guionista y dibujante del cómic, Àlex Santaló, que narra la temible odisea de sufrir un cáncer. El dibujante relata en primera persona los primeros síntomas, la espera, el recibir la noticia, los apoyos familiares, el dolor, el miedo, el desanimo, los efectos de la quimioterapia, los médicos y todo lo que tuvo que pasar con 17 años. Un relato que te llega y conmueve desde su primera página sin caer en dramatismos de folletín. Si viviste la infancia y juventud en los ochenta la complicidad con el protagonista aumenta, pues te identificas con la reacción que tiene ante sus problemas, imaginado salidas de cómic o de películas de esa época. Àlex Santaló usa esa imaginación desbordante que nos proporcionaban los tebeos como mecanismo de defensa y valor, y que tire la primera piedra quien no lo ha hecho alguna vez. Yo mismamente he tatareado la sintonía de El Equipo A para darme valor en algunas situaciones, algo que para mi alegría vi reflejado exactamente igual en una tira de Genaro la brasa en casa de Mel.



17. Vivir, Revivir, Sobrevivir tiene en cuenta la mala suerte médica de Àlex ya que 17 años después se enfrentó a otro caso de cáncer. Ahora ya de mayor y con pareja, por lo que la forma de afrontarlo fue diferente. La historia salta con soltura de una época a la otra.

El cómic es en blanco y negro con explosiones de color cuando se dispara la imaginación de Santaló. Una historia dura, que emociona, pero llena de humor y que da importancia a las pequeñas cosas, a lo bonita que es nuestra vida y el vivirla. Un tebeo bien narrado y dibujado que trasmite esta lucha descarnada del autor, sin moralejas, ni engrandecimientos finales. El tomo cuenta con en prologo de Eric Abidal y diversos textos finales de familiares y amigos del autor.



Presentación: 17. Vivir, Revivir, Sobrevivir

El pasado 8 de abril asistí a la distendida y divertida presentación de este cómic en el Forum de El Corte Ingles con la presencia del autor arropado por Pep Prieto y Marc Pastor.


Marc Pastor: Todo el mundo te comenta en las entrevistas que este es un cómic de superación, de vencer al cáncer y sí, es la esencia del cómic, pero además está muy bien dibujado. Las ilustraciones son muy buenas.
Soy amigo de Àlex pero soy muy hipocondríaco. Hace unos diez años morí unos segundos y eso me creó unas secuelas pues pensaba que moriría en cualquier momento. Cualquier enfermedad que veía creía que la acabaría sufriendo. Un día hablando con Àlex le dije que tenía un dolor a la zona testicular, pero que me daba miedo mirarlo en internet, porque seguramente era cáncer de testículos. , me contestó, seguramente lo es, pero es que en internet todo es cáncer de testículos. Ya, pero es que a veces lo es. Y así es como conocí su primera parte de la historia, porque la segunda aún no había pasado... Cuando un día me llamó para decirme que tenia que hablar conmigo, mi hipocondría se disparó y pensé “algo malo ha pasado”, que es uno de los eufemismos para llamar al cáncer. Y me contó que “se había” encontrado un segundo tumor. Yo tengo claro que Àlex es muy fuerte, con mucha decisión y que le pone humor a todo, hecho que podéis ver en su obra. Pensé que podría explicar todo esto en un cómic porque es una proceso muy catártico en el que quemas muchos demonios. Escribir sirve para dejar atrás muchas cosas y para tener claras otras. Hay veces que nos cuesta coger distancia de las cosas que nos hacen daño y el hecho de escribirlas o dibujarlas te sirve para quemarlas. Lo que no podía imaginar es que aquella historia que estaba pasando a tiempo real, acabaría convirtiéndose en un cómic tan extraordinariamente bueno. Soy sincero, no leo novelas sobre el cáncer porque acostumbran a ser muy pastelosas. Tampoco leo a Albert Espinosa!! Yo intentaba resolverle las dudas técnicas en la creación de este cómic, pero cuando él me explicaba lo que le pasaba y los sentimientos que tenía respecto al cáncer, yo no podía escucharlo, porque con mi hipocondría me ponía malo. Me respetó esto, acabó el cómic y me lo entregó, y saltándome las reglas de cualquier hipocondríaco, me lo leí y en cierta manera sirvió para suavizarme estos síntomas. No pienso que me va pasar algo malo porque tengo el ejemplo de un cabrón entrañable que escribe muy bien, dibuja muy bien y es muy buen amigo.


Alex Santaló: No me gusta mucho hablar en público pero gracias a todos por venir, por lo que habéis dicho de mí, que es evidentemente mentira (risas) y a la Editorial Panini por montar este acto. No soy de explicar lo que me pasa y mis cosas, pero esto fue algo muy automático: estaba un día viendo Rambo, perdón, Acorralado, y como me la se de memoria, comencé a escribir este cómic y salió todo. Marc Pastor, Tomas Fuentes y otra gente que son guionistas me ayudaron a estructurar la historia para que tuviese cierto sentido narrativo. El primer significado que tiene este cómic en el fondo es un agradecimiento a toda la gente que estuvo a mi alrededor cuando tenia 17 años, mi familia, los amigos y sobretodo los médicos, porque casi todos los obvian y son los que al final te salvan la vida. Lo mismo con 34 años. Es un agradecimiento, con un juego de salto temporal, algo de historia, humor y de reírse de uno mismo, que es la mejor forma de reírse de alguien.

Marc: ¿El blanco y negro es porque eres vago y no quieres pintar o qué?
Pintar es lo que mas me gusta pero lo descarté porque creo que a la historia le da más sentido y crudeza el blanco y negro. Es extraño pero parece que refleje mas la realidad que no el color. Además me permitía jugar al introducir el color en los momentos de fantasía e imaginación, donde entra la ciencia-ficción y como forma de diferenciarla. Que la gente no pensase que estoy contando mi biografía y que de repente me salió un alíen del pecho.

-¿Cómo que no?
La cicatriz esta más abajo. Podría haber puesto una guía al principio del cómic indicando que el color = fantasía (risas) pero me fió del criterio del lector.

Alguien del público bromeó de por que no había utilizado el color cuando sale por primera vez postrado en la cama en plan cachas a pecho descubierto.



Pep Prieto: A banda de tus fijaciones personales Marvel ¿En qué te basaste para hacer la elección de los personajes que incluiste en los momentos de imaginación? ¿Te dejaste alguno fuera?
Me basé en como fue la realidad del momento. Recuerdo estar con 17 años doblado en el suelo, y mi hermano yendo avisar a mis padres... Recuerdo pensar “este dolor es como si tuviese un Alien dentro y estuviese a punto de salir”. El momento en que te administran por primera vez la quimioterapia, a mi me vino a la cabeza Akira, “a ver si ahora me transformaré en un monstruo”. No son imágenes escogidas al azar, son cosas que te pasan por la cabeza porque las tienes en la cabeza. No estás contaminado, pero estás lleno de todas estas historias y de la fantasía que hemos absorbido desde que éramos pequeños y que acaban siendo referentes. Cuando quieres explicar, por ejemplo, que te sientes un desgraciado te sale un Charlie Brown... Estos referentes son la forma que tienes de que la gente identifique mas rápido la situación por la que estás pasando y al personaje con el que te identificas.


 
Àlex Santalo
Editorial Panini /Evolution
Tapa dura / 111 páginas
Pvp: 16 euros